Málaga en la Mesa

Vida verde post-feria

Vista general de la terraza de Astrid Tapas, situada en calle Calderón de la Barca.
Vista general de la terraza de Astrid Tapas, situada en calle Calderón de la Barca. / E. M.
  • Tras las fiestas, la dieta sana y equilibrada vuelve a ser una prioridad para muchos malagueños. La ciudad cuenta desde hace un año con algunos establecimientos nuevos en los que prima la comida saludable

E l lunes después de la Feria es prácticamente para cualquier malagueño el nuevo 1 de enero. Comienzan los propósitos. Tras los excesos de comida y bebida, el paseo marítimo vuelve a llenarse de ‘runners’, y los gimnasios cuentan con un lleno absoluto en sus instalaciones. Los expertos cuentan lo de siempre, que es necesario, además del ejercicio diario, una dieta equilibrada que se aleje por completo de los fritos y las grasas saturadas. Ahora bien, todavía estamos en agosto, y las salidas a cenar para disfrutar de los amigos en vacaciones siguen siendo imprescindibles para cualquiera.

Comer en la calle habitualmente también puede ser sano. Y cada día más. Debido a la incipiente cultura de la vida sana y los cuerpos bonitos, son muchos los emprendedores que han barajado la opción de abrir restaurantes vegetarianos, o simplemente de productos sanos para el organismo.

Es el caso de Lechuwarma, situado en El Palo, enfrente del colegio Valle-Inclán. La idea de este concepto revolucionario de hacer un showarma sano viene de Venezuela. Marcos y Gabriel, que llevan más de siete años en Málaga, comentan que siendo dos personas con sobrepeso, comenzaron en su país a idear una formar de comer kebaps de manera saludable: «Todo empezó en nuestra propia casa, cuando enrollábamos en una pita una ensalada entera. Siempre llegábamos de trabajar y nos apetecía algo fuerte, pero a la vez sano para bajar los kilos. También nutritivo. Lo hacíamos mucho, y comenzó a tener éxito entre nuestros amigos. Curiosamente, uno de ellos era cocinero, y después de probar varios, nos animó a que lo vendiéramos. Tenía mucho tirón», explica Marcos.

Este modelo de ensalada que se enrolla lo han exportado también a un segundo establecimiento, en este caso a Rincón de la Victoria. Sus dueños celebran que poco a poco los malagueños van aceptando este nuevo concepto de comida rápida: «Nos ha costado mucho dar con la tecla, y hemos estado muchos años probando con diferentes productos y salsas para que la idea triunfe. Ahora, ya tenemos varias opciones y los clientes pueden elegir entre varios ingredientes. Como complementos a la verdura tenemos pollo asado, salmón y atún». No obstante, los venezolanos no se dan por satisfechos, y explican que todavía siguen haciendo pruebas para dar con nuevos sabores que amplíen su carta verde, que tan solo lleva funcionando un año en la ciudad, pero que ya ha cogido una fama positiva entre los vecinos de la zona.

El mismo tiempo que Lechuwarma lleva abierto Astrid Tapas, en la calle Calderón de la Barca, muy cerca del conocido parking de Camas. Su dueña, que atendió a este periódico haciendo un hueco mientras trabajaba una de las noches, explica la idea que quiere transmitir este lugar: «Nosotros somos un restaurante de comida sana. Y hablo de comida sana porque no hay nada de frito. Aquí todo lo que se cocina es con plancha, horno o vapor. Trabajamos con verduras ecológicas, al igual que el café».

Según la época de año, en Astrid Tapas cambian la carta, aunque sin duda, los platos estrella que suelen buscar los clientes son el arroz y las berenjenas, una especialidad de la casa que no deja indiferente: «Yo no soy ni vegetariano ni vegano, vengo aquí por las berenjenas, que me gustan mucho», razona Sergio mientras cena con su novia.

También en el centro se encuentra El Calafate, en la calle Andrés Pérez. Este restaurante lleva más tiempo funcionando, pero hace pocos años cambió de dueño. Ahora se encuentra el mando José Fiestas, que comenta que, pese a que la carta varía mucho, el ajoblanco es la sensación de este sitio: «Trabajamos con productos para vegetarianos y veganos. Los dos platos que no se mueven de la carta son la porra y el ajoblanco». En este establecimiento se trabaja con menú, que van cambiando día a día para conseguir variedad.

Lechuga, el clásico

El restaurante Lechuga, situado en la Plaza de la Merced, es también un clásico para la noche verde de cualquier malagueño. En este, lo que más triunfa, son las ensaladas. Tienen una gran variedad de estas, que además cuentan con una bonita presentación y sus raciones son bastante grandes.

Estas también son muy populares en Noviembre, un lugar que emula a la Galerna de Pedregalejo, y que cuenta con desayunos, comidas y cenas saludables. No obstante, en este establecimiento sí se pueden encontrar hamburguesas o productos fritos.

Es el mismo concepto que los locales del paseo marítimo de Pedregalejo– Galerna, Periplo, La Chancla...–, que cuentan con una gran variedad de productos para ensaladas al gusto, pero que también ofertan crepes salados, hamburguesas o pasta, según el restaurante, para los que quieran seguir ‘pecando’.

El verano va llegando a su fin, y los nuevos propósitos se acumulan en los ‘post-it’ de las neveras. Y, visto lo visto, la ciudad evoluciona y su variedad en comida sana deja obsoleta la excusa barata que abandera que comer en la calle engorda.