Málaga en la Mesa

Los restaurantes también surcan el Mediterráneo

En el centro con chaqueta, el chef Edwald Fichthaler departiendo en el velero.
En el centro con chaqueta, el chef Edwald Fichthaler departiendo en el velero. / SUR
  • Lo último es convertir una cena de verano en una auténtica experiencia a bordo de un velero o de un yate

  • Nueva Kaskada y Da Bruno, en Marbella, han apostado esta temporada por ofrecer a sus clientes esta alternativa que marca la diferencia

Imaginen un hermosa noche templada sintiendo en la piel la brisa del mar y cenando bajo un manto de estrellas al ritmo del vaivén de unas suaves olas. Parece un capricho sólo reservado a algunos privilegiados, pero ahora se puede disfrutar desde un precio que, sin ser para todos los días, dista mucho de lo que supone alquilar un barco y contratar un catering. Está claro que lo mejor que puede ofrecer un restaurante es una comida con productos de calidad perfectamente ejecutada. A partir de ahí, todo lo que se le pueda sumar es un valor diferenciador que convierte el rutinario gesto de la nutrición en una experiencia para los sentidos. Y en eso están algunos restaurantes de Marbella que han decidido lanzarse al Mediterráneo y convertir el mar en una extensión de sus terrazas.

Este es el caso de Nueva Kaskada. El establecimiento está ubicado en la zona de La Montúa, en una estrecha vía que une el Trapiche alto con la carretera de Ojén. Se trata de un amplio local rodeado de naturaleza con unas excepcionales vistas al mar que sirvieron de inspiración al propietario del restaurante, el chef alemán Ewald Fichthaler. «La idea nació como un regalo para mis clientes de siempre», asegura. La oferta de Nueva Kaskada consiste en un paseo de cuatro horas por el litoral marbellí en un velero que parte de Puerto Banús los jueves de junio y septiembre, si bien en agosto prefieren realizarlo sólo bajo demanda para grupos cerrados de 30 personas, ya que sus clientes se repliegan en este mes de aglomeraciones. «Empezamos a las cinco de la mañana a preparar todas las cosas los días que salimos con el barco con el mismo personal que ya conoce a los clientes», explica Fichthaler.

La experiencia en un velero con más de 100 años comienza a las seis de la tarde con una copa de cava para adentrarse a partir de las siete y media en un menú que cuenta con algunos de los platos estrella del restaurante como la ensalada tahi de pollo y vinagreta de limón, el carpaccio de salmón y gambas y satay de langostinos o el picantón con salsa de curry rojo y mousse de boniato. Cocina de autor internacional con un toque asiático característica de este establecimiento. La buena acogida les ha llevado a realizar una gala especial a bordo el próximo 10 de septiembre.

El mismo espíritu ha inspirado la Experiencia Mediterránea del restaurante Da Bruno. En este caso, la oferta consta de un paseo de dos horas en yate. Un recorrido que parte del Puerto Deportivo Virgen del Carmen en el centro de Marbella y que bordea la costa durante una hora de ida y otra de vuelta al atardecer, entre las siete y las nueve, aunque, tal como explica la comercial Gloria Hernández, «es un recorrido tranquilo en el que no estamos pendientes de la hora. Alguna vez hemos avistado delfines y nos hemos parado a contemplarlos». El paseo en yate con bebida, aperitivos variados y frutas es sólo el inicio. De vuelta al puerto, una calesa recoge a los clientes y los traslada al restaurante Da Bruno del paseo marítimo, donde degustan un menú que comienza con un primer plato gourmet, compuesto por tres entrantes fríos para seguir con una mariscada tropical y cerrar con el clásico tiramisú.