Málaga en la Mesa

«El desayuno es la comida que nunca perdono», dice la cantante y actriz Nuria Fergó

Nuria Fergó en la cocina del Asador Iñaki.
Nuria Fergó en la cocina del Asador Iñaki. / MARI CARMEN SÁNCHEZ
  • «En esta profesión, que estés arriba o no, no depende solo de lo que valgas, sino de muchísimos factores externos»

A las cuatro y media de la tarde tenía clases de colocación y técnica vocal, así que el almuerzo tuvo que ser muy temprano, casi a hora europea en un día extraño de ambiente gris y fuerte lluvia en Málaga. A las 13.00, la cantante Nuria Fergó baja de su coche para encontrarse con nosotros en el Asador Iñaki. Abrimos el local, aún con las persianas a medio subir, cuando los dueños cerraban los últimos detalles antes de dejar entrar al público.

Con algo de revuelo en el teléfono de la cantante por la entrevista que salió publicada en una revista nacional ese mismo día sobre ‘su yo más sensual’, comenzamos nuestra comida. «Como de todo, y la carne me gusta mucho», aseguraba al camarero La Fergó (apodo que le gusta mucho que le digan).

Un atún en escabeche, un pulpo a la parrilla, un chuletón de ternera y una tarta de queso casera («el queso me encanta», había confesado la cantante justo antes del postre) fueron los platos que fuimos degustando, mientras Nuria Fergó contaba lo feliz que se encuentra porque este año ha empezado genial para ella. «Están saliendo muchos conciertos, tengo un nuevo disco a la vista y mi página web oficial www.nuriafergo.es. Estoy muy feliz; este va a ser un buen año para mí», aseguraba reafirmando prácticamente todas sus palabras con la expresión de sus grandes ojos, que le dan esa intensa mirada, con la que incluso detrás de las gafas acentúa todas sus declaraciones.

Con los pies en el suelo

A caballo entre la interpretación y la canción, Nuria Fergó habla de su trayectoria con los pies en el suelo y con la madurez que le han dado cinco discos, diversos papeles en series televisivas, anuncios y teatro (el año pasado protagonizó un musical creado especialmente para ella). Ya son 14 años de carrera desde la primera edición del programa televisivo Operación triunfo, con compañeros como David Bisbal, Chenoa o Bustamante. «Antes de llegar a OT, ya había hecho diversos trabajos, pero sin duda la vida cambió tras el programa. Aquello fue increíble. Aprendí y disfruté muchísimo; me encantaba la disciplina que nos imponían. Mi mente se abrió. Lo que allí nos ofrecieron de formación no estaba pagado con nada», afirma.

Después de aquella revolución del 2001, vinieron giras, discos y una vida «desbordada». «Al principio te agobia un poco, porque tenías que asumir que la profesión que habías elegido, la que a mí me gustaba desde pequeña, que tengo fotos en el colegio haciendo playback en las fiestas, estaba unida a la fama; casi ni quería bajar a comprar el pan. Después te acostumbras. Ahora una sabe mucho más, te das cuenta de que en esta profesión que estés arriba o no, no depende de lo que vales. Depende de muchísimos factores externos a tú valía. Eso sin duda es lo más duro y lo peor de todo», comenta la malagueña.

Compositora

Mientras va repasando su carrera, en la que también tiene espacio la composición («me gusta mucho componer porque ayuda a sacar todo lo que llevas dentro»), La Fergó va comiendo y disfrutando. «Yo es que disfruto comiendo. Qué más da un poquito más de carne por aquí o por allá», sonríe. Asegura que no hace dieta y que lo único que siguió una vez fue un programa que la ayudó a aprender a comer. «Aprendí a comer bien y adelgacé y todo», recuerda. No obstante, confiesa que cuando está de conciertos le resulta muy difícil alimentarse bien. «Cuando tienes un concierto, acabas comiendo de catering o un bocadillo rápido en el tren o cosas así. Además, yo cuando canto no como desde dos horas antes, y solo tomo algo de fruta antes del espectáculo. Después, cuando terminas, suele ser muy tarde y acabas cenando un colacao con galletas. Vamos, malcomiendo», se lamenta. Lo que tiene claro es que se acueste a la hora que se acueste y se levante a la que se levante, hay algo que no perdona: el desayuno. «El desayuno me encanta es la comida del día que nunca perdono. Lo hago siempre; con mi café con leche y mi pan con mermelada de naranja amarga y mi pan con aceite, queso de Burgos y pavo», asegura.

De hecho, y aunque confiesa no ser muy cocinillas, se hace su propio pan en un robot de cocina para sus desayunos. «Hago mi pan en la Thermomix, aunque después tampoco hago mucho más. Yo me cocino, por ejemplo, verduras en la sartén, pero de esas congeladas y a dar vueltas», ríe.

Confiesa que ahora que lleva tres años en Málaga se aprovecha de los potajes de su madre. Realmente su semana culinaria la define así: “Ahora como casi tres días de la semana de cuchara, algo que también hace mi hija pequeña, que come de todo; después dejo un día de pasta y otro de lo que vaya saliendo», asegura. Expresión que le vale también para su profesión, pues puesta a elegir entre la canción y la interpretación asevera que le gustan las dos cosas muchísimo, que ella interpreta las canciones que canta, y que por lo tanto meterse en un papel interpretativo es sin duda un reto apasionante al que está abierta, por supuesto, para lo que vaya saliendo.