Ruta gastronómica por la Costa de Granada, el trópico cercano

Ruta gastronómica por la Costa de Granada, el trópico cercano

Quisquillas al ron y pulpo seco, tesoros del litoral andaluz más escondido

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Son apenas 75 kilómetros de litoral donde calas y playas alternan con gigantescos peñones calizos que hacia el interior se suavizan en laderas verdeadas por las plantaciones de frutas tropicales: aguacate, chirimoya, lúcuma. Un microclima subtropical que contrasta con las temperaturas más extremas de sus zonas montañosas y que ha permitido también preservar restos del histórico cultivo de la caña de azúcar concretados en la destilación de rones autóctonos. La costa de Granada no solo tiene un paisaje propio, sino también una gastronomía definida, de la que hace de embajadora de lujo la apreciada quisquilla de Motril. Pero junto a la quisquilla, ubicua y magníficamente tratada en la zona en sitios como Casa Eduardo (Motril), famoso también por su pescado frito, hay que destacar productos como el pulpo seco, donde el gran referente es el mítico Bar El Paso, que tiene su propio secadero; las moragas de sardinas (sí, aquí también hay cultura del espeto, porque la mar no entiende de fronteras entre provincias), y platos tradicionales como las migas con sardinas, elaboradas con sémola de trigo en lugar de pan, o guisos marineros con acento local como el de cazón con patatas o la sopa salamandroña, a base de sardinas, calabaza y especias. En la zona también se consumen abundantes salazones de pescado, y al igual que la capital, la Costa Tropical preserva una antigua cultura de la tapa servida con la bebida en los bares locales. Quienes deseen tener alguna experiencia gastronómica en la zona pueden visitar la destilería de Ron Montero, y aprender el proceso de obtención de sus cuatro variedades a partir de la melaza de caña. También en Motril, el Ingenio La Palma, hoy museo, habla del proceso de extracción del azúcar.

Cocina marinera

En Motril, Casa Eduardo (Camino del Pelaíllo, s/n, tel. 958 82 00 78) es una institución. Quisquillas, pulpo seco y diversos pescados de la zona son algunas estrellas de su carta. En la playa de Salobreña, el restaurante El Peñón ofrece especialidades como sus mejillones Al Andalus, la caldereta de bogavante o el pulpo Salobreña, además de una amplia variedad de arroces y pescados. En la paradisíaca Playa de Cantarriján (Almuñécar), el Restaurante La Barraca (www.restaurantelabarraca.es) propone a pie de mar estupendos pescados asados, y Los Moriscos (www.moriscosgolf.com), en la playa de Motril, arroces marineros y quisquillas de la zona.

Tradición

El Bar El Paso (http://barelpasomotril.es) es una institución en materia de pulpo seco. Este pequeño y popular negocio familiar no solo elabora y sirve, sino que seca sus propios pulpos siguiendo la tradición de la zona. Además ,tienen otras especialidades, incluyendo las quisquillas, pero también caracoles, mejillones en escabeche casero y hasta pajaritos fritos. De visita obligada. Si quiere disfrutar la cultura de la tapa de la zona y probar las migas con sardinas, el sitio es el Mesón Herrera (Avda. de Europa, 5, Almuñécar, tel. 660012922), un clásico local para la hora del tapeo.

Visitas

La destilería de Ron Montero (www.ronmontero.com) no es la única de la zona, pero sí la única que ofrece un programa de visitas. También en Motril, el antiguo ingenio Casa de la Palma (C/ Zafra, 6, Motril) es hoy un museo dedicado a la antigua industria azucarera.