Tés y cafés especiales

'Cold brew tea', el té infusionado en frío

'Cold brew tea', el té infusionado en frío

Al prepararlo nosotros mismos, tenemos más control sobre la calidad de sus ingredientes y la cantidad de opciones se multiplica: casi tantas como variedades de tés disponibles

RAÚL MORENO ORTA

El té helado de elaboración casera se está convirtiendo en una alternativa real a los refrescos azucarados tradicionales que ofrece la industria, ya que es más saludable que éstos, y también más atractivo, divertido y refrescante que el agua simple. Al prepararlo nosotros mismos, tenemos más control sobre la calidad de sus ingredientes y la cantidad de opciones se multiplica: casi tantas como variedades de tés disponibles.

Las formas de preparación son diversas, pero hoy propongo aquí un método singular, ya utilizado para preparar el café helado (conocido como 'Cold Brew Coffee' en inglés), consistente en macerar las hojas directamente en agua fría. El agua caliente acentúa las notas tánicas y amargas del té. Sin embargo, al usar agua a temperatura ambiente en la preparación, obtendremos un té suave, ligero y refrescante, nada amargo. De esta forma, podemos reducir o incluso evitar el uso de azúcar añadido, demasiado alto en la mayoría de las bebidas comerciales envasadas.

La preparación es muy fácil. Ponemos 4 o 5 cucharaditas de té en una jarra, añadimos un litro de agua del tiempo que introduciremos en la nevera durante 6 u 8 horas para los tés verdes y de 8 a 10 con los negros u oolongs, teniendo la precaución de cubrir la jarra para preservar el aroma. Pasado este tiempo, filtramos muy bien, desechamos las hojas y lo servimos con abundante hielo. Si queremos endulzarlo, mejor hacerlo al principio, o utilizar siropes o edulcorantes líquidos. Podemos añadir hojas de menta, trozos de frutas o rodajas de cítricos a nuestro deseo.

El agua de muy baja mineralización es la más recomendable para este tipo de tés, ya que con ella conseguiremos una bebida especialmente ligera y brillante. Preparar el té con agua fría además ayuda a ahorrar energía, por lo que es una alternativa económica y ecológica, aspecto nada desdeñable si queremos minimizar nuestro impacto en el medio ambiente.