Astilleros Nereo, un museo marengo

Astilleros Nereo, un museo marengo
Manuel Duarte

La última carpintería de ribera de nuestro litoral es un núcleo de transmisión de saber

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Mientras que en los locales del paseo marítimo de Pedregalejo la oferta de pescaíto pierde espacio paulatinamente en favor de una cocina internacional de tendencia, Astilleros Nereo, la última y centenaria carpintería de ribera del litoral malagueño y casi de todo el mediterráneo peninsular, sigue atendiendo encargos de construcción de diversas barcas de pesca o de remo y abordando proyectos de índole cultural como la fabricación de réplicas de barcas fenicias o del Bergantín Gálveztown, este último fruto de un convenio internacional con varias instituciones de EE UU.

Declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía, el astillero es también un museo abierto a la visita, con la peculiaridad de que Alfonso Sánchez-Guitard, propietario y maestro carpintero, no es la única voz en la transmisión de estos conocimientos, sino que cuenta con la asistencia espontánea y desinteresada de viejos pescadores, criaturas del rebalaje de las playas de Pedregalejo y El Palo, que cada día se reunen allí, que han donado redes y aparejos artesanales de su vida laboral y que incluso dedican su tiempo a recoger cañas después de las tormentas para curarlas y tallar espetos para los restaurantes de pescado supervivientes de la zona, como El Caleño.

La visita al astillero depara así una inmersión didáctica en artes de pesca, la transmisión oral de la memoria marenga, incluyendo una jerga rica de la que nuestros oídos se habían olvidado, y hasta una inmersión en la culinaria tradicional del pescado, esa cocina pobre de subsistencia que ha pasado a nosotros convertida en un lujo, donde las recetas se trenzan con anécdotas y vivencias tan duras como necesarias para seguir valorando el tesoro de nuestra cocina marinera.

Visitas al ecomuseo

El ecomuseo de Astilleros Nereo (Callejón de la Marina, 8, playa de Pedregalejo) ofrece la peculiaridad de poder visitar un espacio donde el patrimonio convive con la actividad diaria de construcción de barcas. El único día en que permanece cerrado es el domingo; el resto de la semana abre sus puertas desde las 9.00 a 13.00h y por las tardes de 16.00 a 19.00h. La entrada cuesta 2 € para una visita libre, y 5 € para visitas guiadas. Para grupos hay un precio especial de 4 € en visitas guiadas, aunque en este caso es necesario reservar con antelación. Para saber más sobre el espacio y los proyectos que desarrolla, www.astiillerosnereo.es.

Comer por la zona

Si de algo abre las ganas la visita a Astilleros Nereo, es de disfrutar de la gastronomía de los restaurantes más clásicos de la playa de Pedregalejo, como El Caleño (Pº Marítimo El Pedregal, 49, telf. 952 290 006), uno de los reyes del producto en la zona que ha reforzado su oferta de guisos marineros en la última etapa, Miguelito el Cariñoso (Pº Marítimo El Pedregal, 77, tel. 952299443), Los Espigones (Pº Marítimo El Pedregal, 50, tel. 952200989) o El Cabra (Pº Marítimo El Pedregal, 17, tel. 952201046). Espetos en temporada, pescaíto frito, gambas a la plancha, marisco y arroces marineros.

Bergantín

La construcción de la réplica del Bergantín Galveztown, a bordo del cual el axarqueño Bernardo de Gálvez conquistó la Bahía de Pensacola jugando un papel fundamental en la independencia de EE UU, es un importante proyecto internacional del astillero.