Victoria Ordóñez lanza Martí-Aguilar, un vino tinto hecho con uvas de los Montes de Málaga

Victoria Ordóñez, con el nuevo producto de la bodega./SUR
Victoria Ordóñez, con el nuevo producto de la bodega. / SUR

El nuevo producto de la bodeguera malagueña, con una crianza de cuatro años, es un ensamblaje de Petit Verdot, Syrah y Tempranillo

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Bodegas Victoria Ordóñez e Hijos inició su andadura como empresa en 2015. Y lo hizo apostando por la recuperación de los famosos vinos y viñedos de los Montes de Málaga. Esa apuesta le ha valido el lanzamiento de vinos únicos que han sorprendido dentro y fuera, no sólo de Málaga, sino también de España e incluso Europa, aunque cuando se trata de una bodega familiar. Ejemplos de ello son Voladeros, Monticara y La Ola del Melillero, además de La Pasajera.

Ahora Victoria Ordóñez e Hijos vuelve a sorprender nuevamente a los amantes de los buenos vinos con un tinto único y sorprendente, fruto de la obsesión de la bodeguera y su hijo, Guillermo Martín, como enólogos, por elaborar los vinos de máxima calidad, auténticos y con mucha personalidad.

El nuevo producto es Martí-Aguilar 2016, un tinto elaborado con uvas de los Montes de Málaga, concretamente un ensamblaje de Petit Verdot (60%), Syrah (20%) y Tempranillo (20%), de viñas con una antigüedad, algunas, de unos 30 años. Las uvas con los que ha sido elaborado proceden concretamente de los viñedos diferentes. El Cortijo de La Fresneda, en la Sierra de Camarolos, con 4,5 hectáreas de viñas plantadas hace 11 años y El Lagar de Vadillo con tres hectáreas de viñas plantadas hace 30 años en el Cerro del Moro de Los Montes de Málaga. Esta última está dedicada también al cultivo de la Pedro Ximénez. Ambos son viñedos de secano en espaldera y en pendiente, que es especialmente pronunciada en Cerro del Moro (46%), según Ordóñez

Las dos fincas fueron vendimiadas por primera vez en 2016. A partir de ese momento nace Martí-Aguilar, que es además un homenaje a la línea materna de bodeguera. «El nombre del vino es el primer apellido de mi madre. La botella incluye el escudo familiar de la casa Martí», señala Ordóñez, que explica asimismo que el vino tiene una crianza larga, primero en barricas nuevas de roble francés, donde ha estado 20 meses, y un año en botella.

Las uvas se vendimiaron a mano en cajas de nueve kilos entre los días 15 y 20 de septiembre. Para Victoria Ordóñez, Martí-Aguilar 2016 es un vino elegante, fino y de alta calidad, diseñado para durar en botella. En su presentación se han cuidado todos los detalles. Se comercializa en caja de madera. Esta primera añada la conforman sólo 2.600 botellas. «Estamos muy limitados porque hay muy pocas hectáreas de uva tinta», declara la prestigiosa bodeguera, que recuerda que, aunque antes de la filoxera, en los Montes de Málaga había hasta 14 variedades tintas, todas desaparecieron a excepción de la Rome. Sin embargo, en la década de los 90, la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía puso en marcha un plan con la finalidad la introducir en Andalucía viñas para la elaboración de vinos de calidad, poniendo en algunas comarca fincas demostrativas. Ello propició la introducción de algunas de esas variedades, que son las que todavía hoy existen. Para Ordóñez, una de ellas es la Petit Verdot, una uva que en Francia no madura, pero que en los Montes de Málaga, gracias a la calidez del clima, si lo hace.

El producto está dirigido al mercado gourmet de calidad. Su precio en el mercado ronda entre los 60 y 70 euros. «Martí-Aguilar lleva el sello de la DO Sierras de Málaga y aunque ha sido presentado hace sólo dos semanas, ya tenemos pedidos para la exportación», declara Ordóñez, quien asegura que Bodegas Victoria Ordóñez e Hijos seguirá paseando el nombre de Málaga por todo el mundo con el objetivo de que sea asociación a la calidad. «Estoy convencida de la calidad de los vinos de Málaga y Sierras de Málaga», afirma.

Aunque cuando la bodega inició su andadura en 2015 no tenía previsto hacer tintos, actualmente trabaja en su segundo tinto que ya está en elaboración y que previsiblemente podría salir al mercado en 2019, junto con la segunda añada de Martí-Aguilar. Martí-Aguilar 2016 ha sido presentado ya en Düsseldorf (Alemania), Madrid y Málaga en SUR Wine & Gourmet, con gran éxito.