Bodegas Lara rinde homenajea a Ronda con una línea de vinos de elaboración propia

Juan Antonio Lara, Juan Lara e Ignacio de Miguel/Salvador Salas
Juan Antonio Lara, Juan Lara e Ignacio de Miguel / Salvador Salas

Tres Generaciones nace con tres tintos en los que han colaborado con Juan Antonio Lara algunosde los más prestigiosos profesionales del sector en España

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Bodegas Lara es un referente en Málaga como empresa distribuidora y comercializadora de vinos. Tras más de 50 años de andadura, Juan Antonio Lara, quien tomó el relevo en la dirección del negocio familiar de su padre, Juan Lara, ha querido ir un paso más allá, y ayer presentó su proyecto más personal, Tres Generaciones, una línea de vinos tintos de Ronda de producción propia. Empezó a gestarse hace ahora tres años cuando, según explica Lara, «decidí hacer realidad mi ilusión de elaborar vino en Málaga y encontré el viñedo que pensé que podía reunir las condiciones». «Desde 1963», añade, «Bodegas Lara se ha dedicado a representar importantes marcas de vinos y licores, incluso hemos llegado a lanzar vinos propios en otras zonas de España, pero siempre nos hemos sentido muy conectados con nuestra tierra y en especial he sentido admiración por Ronda, su paisaje, su historia, sus vinos y su potencial para seguir elaborando con calidad».

Así, tras encontrar hace tres años en Ronda un viñedo de 10 hectáreas de las variedades Tempranillo, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot, Lara comenzó a darle forma al proyecto rodeándose de algunos de los profesionales más reconocidos de España, como el enólogo Ignacio de Miguel, discípulo del mundialmente reverenciado Michel Rolland, o el ingeniero agrónomo, profesor y consultor de bodegas José Ramón Lissarrague. «Aposté por un enólogo que conociera bien el entorno y tuve la suerte de convencer los. Luego definí el tipo de vinos que me gustaría elaborar y nos pusimos manos a la obra», explica Lara, quien también buscó el consejo de un referente del vino en Ronda, Manuel María. «Además de buen amigo y rondeño, había elaborado Pasos Largos, uno de mis vinos preferidos. He seguido su trayectoria desde hace años, tanto con el príncipe Alfonso en aquella andadura pionera en Ronda, como en proyectos posteriores, donde siempre ha alcanzado niveles muy altos de calidad y reconocimiento», añade.

Tres Generaciones, en palabras de Lara, «rinde homenaje a mi padre y proyecta la intención de continuidad en el futuro. Mi padre ha sido una referencia absoluta para mí, gracias a él estoy en el mundo del vino con la sensibilidad especial y el nivel de autoexigencia». Y bajo una marca que delata emoción y compromiso personal, han nacido tres vinos: La Depa, El Lero y El Arquitecto, de los que se han elaborado 30.000 botellas en la cosecha de 2015, y 12.000 en 2016.

Dentro de este sello de familia, cada vino tiene una personalidad y cuenta una historia escogida entre el acervo de historias y leyendas rondeñas. Así, La Depa hace referencia a la historia de amor entre el sargento francés Depón y una rondeña durante la ocupación de la ciudad por las tropas galas, que hizo desistir al militar de un ataque con explosivos, lo que el pueblo le agradeció regalándole el traje que vestiría su amada en la boda que terminó uniéndolos. La Depa es un Garnacha joven, con mucha fruta y personalidad marcada. El Lero rinde homenaje a la historia del bandolero del mismo nombre. Con seis meses de crianza en roble francés, es un coupage de Tempranillo, Cabernet y Syrah más complejo.

Pero el más ambicioso de los tres es El Arquitecto con el que, según explica Lara, «hemos querido ir más allá, inspirándonos en el equilibro y la perfección de la ciencia y la arquitectura, y creemos que hemos logrado elaborar un gran vino». Elaborado con Cabernet, Tempranillo y Syrah, con 12 meses de crianza. La línea estética de la colección se ha encomendado a la agencia de comunicación Avantine.

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