Viena, en busca de la tarta Sacher

Viena, en busca de la tarta Sacher

Los mejores lugares para degustar el pastel de chocolate más famoso en versión original

E. P. N.

Tartas de chocolate ricas hay muchas, pero pocas en el mundo gozan de la fama y la leyenda de la tarta Sacher, y a diferencia de la evocadora magdalena de Proust, en el caso de la tarta de chocolate y mermelada de albaricoque, la receta original se ha preservado, con disputas sobre derechos de explotación incluidas, y se puede degustar en el mismísimo lugar donde el repostero Franz Sacher empezó a servirla como receta propia en 1876, el Hotel Sacher que fundara con su esposa Anna. Cierto es que nació en el obrador de otra pastelería, Demel, donde el genial repostero empezó sus pinitos como aprendiz, y que años después de su fallecimiento en 1907, cuando su obra cumbre ya había adquirido fama mundial, la familia, que heredó la propiedad del Hotel Sacher, tuvo que litigar con Demel por el derecho a seguir ofreciendo la tarta como original. Tras años de disputa, que la justicia es lenta en todas partes, el tribunal falló, en 1965, a favor de los herederos de Sacher, quienes consolidaron el derecho a seguir llamando su postre estrella 'Original Sacher-Torte', mientras que Demel tuvo que rebautizarla como 'Original Eduard Sacher-Torte'. Al parecer, Eduard, hijo de Franz, había vendido la receta a Demel, de ahí el cambio de nombre de pila. El caso es que ir al café del Hotel Sacher a comer un trozo de tarta es de esos ritos imperdibles en Viena, y si bien es cierto que a según qué horas toca esperar una humillante cola entre turistas de todo el mundo, también lo es que, una vez cruzado el umbral y sentado en uno de sus lujosos y decadentes salones, los camareros te tratan como a la mismísima Sissi, emperatriz de la que se dice que fue fan incondicional de la tarta, y el dulce y oscuro bocado de historia no decepciona.

El Café Sacher

El Café Sacher (Philharmoniker Str. 4, www.sacher.com) es el más famoso de Viena. Ubicado en los bajos del Hotel Sacher que fundara el propio Franz Sacher, abre desde las 8 de la mañana hasta la medianoche, y en cualquier horario sirve, entre otras muchas cosas, la tarta, que también vende para llevar (incluso online), igual que sus bombones, otro tipo de repostería y el licor original de tarta Sacher, que los más golosos pueden probar junto al pastel, aunque merece la pena decidirse por un café o incluso por alguno de los magníficos vinos dulces austríacos o champagnes de su carta. Eso sí, preparen la cartera. La porción de tarta (se sirve con nata) más un café o infusión cuesta 16€.

Para comparar...

Demel Viena (Kohlmarkt, 14, tel. +43 1 5351717) es el supuesto antagonista del Café Sacher y ofrece, bajo el nombre de Eduard Sacher Torte, la receta facilitada por el hijo del inventor y nacida en su obrador. Abre desde las 8 de la mañana a las 19.00h, en un ambiente tan decadente y exquisito como el de su competidor. Otra opción es el precioso Café Central (Herrengasse, 14), lugar de reunión de la aristocracia y la élite musical durante la época dorada del imperio, donde es estupenda, o el Café Mozart (Albertinaplatz, 2), donde este dulce es excelente, aunque la especialidad es otra maravilla, el Apfelstrudel.

Hágala usted mismo

En los últimos años, empresas como Vienna Cooking Tours (www.viennacookingtours.at) han empezado a ofrecer diversas experiencias de inmersión en la gastronomia de Austria, incluyendo talleres de cocina tradicional donde se puede aprender a hacer la tarta Sacher y otros platos y dulces.

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