De tapas por el Málaga Gastronomy Festival

De tapas por el Málaga Gastronomy Festival
Ñito Salas

Una carta cosmopolita protagoniza la oferta de una docena de establecimientos en la cita de la plaza de la Marina

Marina Martínez
MARINA MARTÍNEZ

Si se plantea salir de tapeo, probablemente se le ocurrirán decenas de opciones, ensaladillas rusas y tortilla mediante, antes que un patacón (plato típico de Latinoamérica con guiso de cerdo y plátano frito). Si no le suena, Reyna Traverso no sólo estará encantada de explicarle lo que es, también de servírselo. Así lo hacía este jueves, pero no en su restaurante Niña Bonita. Hasta el domingo, cambia su centro de operaciones de la calle Martínez Campos a la plaza de la Marina. Allí se da cita junto a otros once establecimientos dentro del Málaga Gastronomy Festival entre una carta cosmopolita en la que se pueden encontrar desde los sabores latinos hasta el pescaíto frito de Málaga o el pastel de cabracho vasco. «Quiero que la gente descubra que México y Panamá esonmucho más que guacamole y tacos, que hacemos guisos muy ricos. Se trata de buscar lo que nos une», explicaba entre plato y plato (además del patacón, tosta de tinga poblana y taco pibil).

Para ser jueves y apertura, no se dio mal. Lo pueden atestiguar Mario Rosado (Yubá y Batik) y Alejandro Salido (Misuto). Ambos repiten un año más, y ya van cuatro. Son los veteranos de esta concentración de restaurantes bajo el paraguas de La Marina Street Food. «No es tanto el beneficio como el escaparate que supone», justificaba Salido. Es incapaz de negarse. A estar, y a demostrar su buena fama como sushiman. Por eso regresa con su uramaki de foie y ventresca de atún y el de salmón con trufa. A los que se suman el brioche de carrillada ibérica al curry y los fideos tostados con camarón y alioli de ajo negro. A razón de cuatro euros por tapa. Es el máximo que pagará estos días (dos euros mínimo) en una plaza en la que convive la cocina internacional con el sabor a Málaga. Nunca mejor dicho. La marca de la Diputación saca parte de su artillería pesada con una muestra de algunos de los mejores vinos y quesos de la provincia, entre ellos, El Porticatero y Pastor del Valle. Junto a caldos de Bodegas Excelencia, Pérez Hidalgo, Dimobe y Cortijo La Fuente.

Quien sea más de cerveza, y de probar, Cruzcampo se lo pone en bandeja: su nueva 'pale ale' creada exclusivamente para el Málaga Gastronomy Festival. Bajo el nombre 'La Esperada' se tira en La Fábrica del Soho hasta final de mayo. Con su presentación arrancaba este jueves precisamente esta quinta edición del evento gastronómico que abría el cocinero Xabier Zabaleta con un showcooking. Es parte del guiño al País Vasco, destino invitado de este año. De ahí que en el 'menú' no falte un estand con platos de la zona, como el pastel de cabracho, el taco de chuleta o el bacalao con pimiento frito.

No hay duda, los contrastes vuelven a ser los protagonistas de una carta a la que ponen el toque malagueño Gorki –con tartar de salchichón o croquetas de chorizo y boletus– y La Mar de Soler, un clásico del Mercado del Carmen que se estrena en La Marina Street Food con sus boquerones fritos, atún en manteca y croquetas de choco con ajoblanco de mango y salmorejo de tinta de calamar. «No sabemos trabajar con otro producto que no sea del día, es nuestra base». Lo decía a boca llena Verónica Soler mientras servía los cartuchos de pescado. A unos metros, la cocina de fusión de Batik y Yubá. Con Mario Rosado a la cabeza, ambos aliñan la carta con propuestas como el minikebab de picanha y salsa de yogur con chimichurri, el rollito frío de tartar de salmón con aguacate, la pastela de cordero, el nem cha gio de cerdo, el taco de calamar con kimchi de frutas o su versión del bcoadillo cubano, «muy conseguido», animaba a mediodía una clienta del otro lado del charco. Había de todo un poco.

Como detrás de los mostradores. Tampoco falta Freixenet, por supuesto, junto a las ostras. En esta ocasión, de la mano de La Medusa, que desde hace cuatro años se ha hecho un hueco en el mapa gastronómico local con su variedad de ostras. En la Marina se pueden probar la francesa Amelie especial Claire nº 2, la Marennes selección nº 5 y el tartar de salmón. También se estrena Soca, con su rollito de pastela de pollo, la arepa de costilla de cerdo ibérico y el plato de moda: poké de tartar de salmón, aguacate y mayonesa de lima. Pero, ¿y de postre? Tarta de zanahoria, por ejemplo. O cookies de seis variedades. Para elegir en Ñanduti. La tentación está servida.

 

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