Ruta gastronómica: Manilva, un viñedo con mar de fondo

Ruta gastronómica: Manilva, un viñedo con mar de fondo

Cultura de la viña y el vino y disfrute gastronómico en la singular bodega Nilva

SUR

Como un Quijote moderno, Argimiro Martínez, ingeniero agrónomo, llegó a Manilva desde La Mancha, tierra de vinos, y se propuso preservar y actualizar la cultura local del viñedo luchando no con molinos de viento, sino contra un gigante real, el de la especulación inmobiliaria. A fuerza de tesón y con la inestimable ayuda de su m ujer, ha logrado resistir y empezar a tener satisfacciones, como que su vino blanco de moscatel seco, Nilva, se haya llevado hace unos meses una medalla de oro en los premios Monovino, que distinguen los mejores monovarietales del mercado, y que haya sido elegido en cata ciega por el Consejo Regulador de la D. O. Málaga y Sierras de Málaga, como vino blanco embajador para 2018. En estos años ha logrado además combatir la soledad del pionero (en Manilva la práctica totalidad del vino que se elabora es casero y para autoconsumo) con el sencillo método de mostrar su trabajo. Actual concesionario del Civima, Museo del Vino de Manilva, de titularidad municipal, apostó tempranamente por el enoturismo, ofreciendo visitas que combinan un recorrido histórico por la historia de la cultura del vino, la uva moscatel y la pasa en la zona, con una visita a uno de los viñedos más singulares y bellos de la provincia, las siete hectáreas que posee y explota, desde donde se divisa una costa aún hermosa, el mar cercano y la sierra al norte. En medio del viñedo, en la cota más alta, ha habilitado un pequeño cenador donde ofrece las catas durante las visitas guiadas y donde prepara, si los visitantes así lo desean, parrilladas de cordero al sarmiento, leña que concede a la carne local un aroma inigualable. Para apoyar su proyecto ha desarrollado incluso un programa de apadrinamiento de cepas que ha cautivado al mismo Martín Berasategui.

Paseo por la historia

El Civima, Centro de Interpretación de las Viñas de Manilva, alberga, en un céntrico edificio del pueblo, una curiosa exposición que permite recorrer la historia y la cultura del vino, la uva de mesa y la pasa moscatel en el municipio. Gestionada por Argimiro Martínez, ingeniero agrónomo y titular de la Bodega Nilva, la visita recorre tres salas: una dedicada a la descripción de las particularidades de la viticultura local, que se remonta a 1549; otra centrada en la enología y las particularidades del vino y una tercera a la vendimia, incluyendo su fiesta. El museo se puede visitar libremente (C/ Doctor Álvarez Leiva, 2) o concertando una excursión guiada para grupos, incluso reducidos (609290370).

Viñedo marinero

A modo de reducto inalterado por la fiebre urbanizadora de los pasados años, las 7 hectáreas de viñedo de Nilva ofrecen una visita sorprendente y agradable. Por su cercanía al Estrecho de Gibraltar y por el terruño, de tierra albariza (la misma que se da en la zona de Cádiz), las cepas de Nilva reciben no solo la influencia del mar Mediterráneo, sino del océano Atlántico, lo que confiere matices distintos a su Moscatel Blanco Seco. La visita guiada básica cuesta 20 € e incluye el museo, la viña y una cata de vinos (seco Nilva y dulce tradicional de la zona), pero se puede ampliar con una comida. info@nilva.es/ 609290370.

Apadrinamiento

El programa 'Salvemos las viñas de Manilva' desarrollado por Martínez permite disfrutar de ventajas como recibir botellas de vino con etiqueta personalizada o visitas gratuitas al viñedo. Existen varias categorías, desde 60 € hasta 180 €. Información en www.nilva.es o correo info@nilva.es.

 

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