Sake Izakaya, una íntima y audaz taberna japonesa

Por su trayectoria, Juan López es un cocinero cualificado para construir platos de fusión, pero la madurez le lleva a experimentar a partir de ideas originales y con una base conceptual muy sólida. Platos divertidos que logran sorprender y que hacen disfrutar ofrecidos desde la libertad de un proyecto propio y pequeño./Daniel Maldonado
Por su trayectoria, Juan López es un cocinero cualificado para construir platos de fusión, pero la madurez le lleva a experimentar a partir de ideas originales y con una base conceptual muy sólida. Platos divertidos que logran sorprender y que hacen disfrutar ofrecidos desde la libertad de un proyecto propio y pequeño. / Daniel Maldonado

Juan López propone una incursión en la oferta gastronómica de las tabernas niponas con un toque personal y amor al producto fresco

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Me habían llegado buenas y autorizadas referencias sobre Sake Izakaya, una taberna japonesa ubicada en un local de la céntrica pero discreta calle Hornos de Málaga. La primera sorpresa al cruzar la puerta fue el olor ahumado de una parrilla de leña, y la siguiente, ver a Juan López trajinando en la cocina y conversando en japonés con uno de esos turistas que de pronto necesitan refugiarse en su cocina natal. Juan López es un cocinero peculiar, porque en su trayectoria pesa tanto el alma viajera como el amor al oficio.

Después de trabajar en restaurantes en países diversos, algunos bastante remotos (la última de sus escapadas fue a Perú), o en Málaga, por ejemplo en la primera etapa de Dapis Tentorium, decidió emprender su propio proyecto. La oferta en esta izakaya (taberna japonesa) se ciñe a una carta reducida y estacional y bastantes sugerencias de mercado. Hay un pequeño apartado dedicado a entrantes como una estupenda ensaladilla rusa con toques japoneses (un toque de wasabi en la mayonesa, pescado del día asado a la parrilla y edamame); el exitoso shabu shabu (foundue a la japonesa) de presa ibérica de Jabugo, o la ensalada de algas y calamar.

Sake Izakaya

Dirección.
Calle Horno, 10.
Teléfono.
648179692
Cierra.
Domingo y lunes.
Precios.
Pollo karaage: 5€(M)/9 €(R). w Nasu dengaku: 8 €. Yubiki lubina: 14 €

También hay un apartado dedicado a crudos, como el dúo de dorada umami, el tartar de jurel al jengibre o la lubina yubiki, y frituras como unas jugosas bolas de pollo, el nem de pato o las excelentes tempuras. Hay brochetas, algo infaltable en las tabernas japonesas, y una sección de platos al grill incluyendo mollejas, rape 'yakimiso' con puré de raíz de apio, o una sabrosa, libre y lograda versión del nasu dengaku, berenjenas a la brasa con miso, donde López completa la aportación de umami haciendo un cruce del plato japonés con los sabores de una parmigiana de berenjenas: queso parmesano, tomate seco y alcaparras secas y fritas. Valiente y acertado.

D. Maldonado

Pero antes de pedir hay que escuchar las sugerencias del día, que amable y prolijamente ofrece Sandra García España, la joven responsable de sala, que conoce y explica la carta tan bien, tanto en la parte de comida como en la de bebidas, que era inevitable preguntarle si ha estado en Japón. Resulta que no; que entró en el restaurante para trabajar en el office y que Juan López, viendo su potencial, decidió sacarla a la sala. Un acierto porque le sobra madera. La carta se completa con una oferta de bebidas japonesas: cervezas, algunas referencias de sakes, licores y combinados muy interesantes y frescos. A mediodía se ofrecen también diversas cajas 'bento' que contienen menús completos japoneses, con precios que van desde los 11 € a los 17,50 €. La base son miniensaladas, arroz, tsukemono, sopa de miso y pollo karake, y cada una se completa con un plato principal distinto.

D. Maldonado

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