Perroloco, cocina canalla con guiños malagueños

Mariano Serrano, chef de Perroloco, fusiona recetas internacionales e ingredientes locales con la intención de aportar una propuesta diferente a la oferta gastronómica del Centro./ Daniel Maldonado
Mariano Serrano, chef de Perroloco, fusiona recetas internacionales e ingredientes locales con la intención de aportar una propuesta diferente a la oferta gastronómica del Centro. / Daniel Maldonado

Perroloco se ha convertido en uno de los lugares de moda en el Centro con una propuesta desenfadada de sabor internacional y local

Marina Martínez
MARINA MARTÍNEZ

'¿Te imaginas un mundo sin tarta de queso?'. En realidad, no es una pregunta sino el nombre de un plato. Para más señas, de un postre. O mejor dicho, un premio. De esos que cierran la carta de Perroloco. Porque en ella nada es convencional. Ese era el plan desde el principio. Tenían claro que querían aportar algo diferente a la oferta gastronómica del Centro. Y lo hacen con una propuesta de toque canalla y divertido, en carta, en cocina y en ambiente, con ese aire selvático de las paredes. Detrás están Antonio Benito, Laura Heredia, José María Muñoz y Miguel Ángel Cano. No son unos recién llegados. Vienen de un grupo con amplia experiencia en la hostelería. Aunque más de ocio que de restauración. «Somos socios desde hace muchos años, pero nunca habíamos tenido restaurante en el Centro, era algo que nos apetecía, pero estaba claro que teníamos que hacer algo diferente, salir de lo encorsetado, de lo plano, que dejara un recuerdo divertido entre los clientes, y de ahí surgió Perroloco, algo así como sacar tu otro yo, tu lado más desenfadado, pero sin perder de vista la profesionalidad y la calidad». De esta forma resume Antonio Benito este proyecto que arrancaba el pasado mes de noviembre con una base de atrevimiento, un toque de locura y otro de tradición. Para hacerse una idea, se pueden encontrar en la carta guiños a la tierra como las croquetas de salchichón de Málaga, las tortillitas de camarones, el ceviche de salmón con mandarinas del Valle del Guadalhorce o el wok malagueño de presa ibérica y chalotas, hasta propuestas más exóticas e incluso de comida callejera como el 'perroloco' –una suerte de perrito caliente a base de salchicha de ternera picada con cheddar rojo y bacon–, el 'pad thai yakisoba' (con pollo y salsas tailandesas), el taco en pan bao de cochinita pibil, la pastela o el bagel de burguer de pulpo con crema de ñoras.

Daniel Maldonado

Mestizaje de sabores internacionales e ingredientes locales en el que no falta uno de los platos más demandados en el mapa gastronómico malagueño: la ensaladilla rusa. Aquí lo del ADN ruso se lo toman muy en serio y la llaman 'matrioska con tela de cariño y gamba roja'. La clave está en la presentación. Detrás está Mariano Serrano, un joven chef curtido en todo tipo de cocinas, desde asiáticas hasta más tradicionales. Toda esa influencia se deja ver en Perroloco, como el bagaje en el terreno de la coctelería y el mundo del ocio. Da fe la zona de bar, una buena excusa para prolongar el almuerzo. Esa es otra de las bazas con las que juegan: horario ininterrumpido hasta las dos de la madrugada. Un aliciente más que ha hecho que se convierta en uno de los sitios de moda del Centro. La agilidad del servicio y los precios moderados ayudan. Aunque jueguen a dar miedo con la cuenta: 'Aquí viene el coco'.

Perroloco

Dirección y teléfono:
C/Madre de Dios, 43; 951 592 305.
Cierra:
Ningún día
Precios:
Wok malagueño de presa iberica: 15 €; Croquetas de salchichón de Málaga: 8 €