Admisión de tarjetas, Carta de Vinos, Climatización, Jardín
Alta cocina al borde del mar. Con unas maravillosas vistas al Mediterráneo, este restaurante especializado en carnes y pescados a la brasa con carbón natural es uno de los establecimientos más agradables del paseo marítimo de La Carihuela (Torremolinos) para dar rienda suelta al sentido del gusto y probar lo mejor de nuestra gastronomía.
El entorno es realmente espectacular. No sólo por la bonita panorámica que se divisa desde las grandes cristaleras del establecimiento, sino también por su original decoración tropical, de estilo indonesio, que combina con mucho gusto el bambú, la madera y frondosas plantas naturales, lo que da un aire muy romántico.
Los platos tienen una cuidada elaboración, basada en productos de primera calidad. Entre los primeros, destacan el timbal de pulpo con crujiente de langostinos y escabeche de mejillones, el milhojas de ensalada malagueña sobre láminas de bacalao confitado, los pimientos del piquillo rellenos de pescado y el cilindro de foie y queso de cabra con manzana caramelizada.
Para seguir, la dorada al horno o a la sal, el lomo de lubina, el bacalao a la vizcaína o la merluza de pincho son garantía de éxito. Las carnes a la brasa son igualmente exquisitas, desde la presa ibérica o el chuletón a la piedra, hasta la paletilla de cordero lechal en su jugo.
Para terminar con un bocado dulce, la leche frita perfumada con anís y la pirámide de mouse de chocolate son una delicia.
La bodega está pensada para enriquecer y ensalzar los sabores de la comida. Por eso, ofrece una amplia selección de vinos de las grandes denominaciones de origen del país. Hay muy buenos crianzas, reservas y algunas referencias exclusivas para los paladares más exquisitos. Y todo ello, junto a una de las mejores playas de la Costa del Sol. De lujo.
Texto: Victoria Souvirón.