Divinísimo, una cocina con fundamento

Divinísimo, una cocina con fundamento
SUR

Platos tradicionales ampurdaneses repletos de sabor

Enrique Bellver
ENRIQUE BELLVER

Josep Pla, escritor catalán y cronista gastronómico, fue sin duda el gran profeta de la llamada «dieta mediterránea», mucho antes de que ni siquiera se conociera esta forma milenaria que hemos tenido de alimentarnos los pueblos situados en el Mediterráneo. Cuando la crítica y el periodismo gastronómico era desconocido, Pla ya escribía sobre los platos y maneras de cocinar de su Ampurdán natal. Ha sido parte de esa historia culinaria que he encontrado y también disfrutado, tras mi primera visita a Divínisimo en Marbella. Allí José Soto y su esposa Carmen se esfuerzan por elaborar una cocina profundamente tradicional, con un ligero aire renovador, que hunde sus raíces en esa comarca abocada al mar bajo la sombra de los Pirineos, Ampurdán.

Divinísimo

Dirección y teléfono:
Avda. del Mar, 3; 951 517 847
Cierra:
Domingos noche y lunes
Precios:
Canelones de carrillera: 14 €; Bacalao gratinado: 15 €; Arroz con leche: 5 €

Decía este escritor y cronista de los sentidos que «la cocina francesa era la que servían en los vagones restaurantes de los trenes expresos europeos» y que la auténtica cocina francesa era la que se comía en los pueblos elaborada con los productos que daba la tierra en esa comarca o región. Pues bien, si esto lo trasladamos a la cocina de Divinísimo vemos que es en esta casa donde Soto ha hecho posible esta realidad, hacer una auténtica cocina comarcal ampurdanesa con productos que ese día han llegado al mercado de Marbella o se lo han enviado desde su tierra natal. Lo cierto es que es muy reconfortante para los sentidos reencontrarnos con una cocina sencilla y de profundos sabores ante tanta industrialización que ha llegado a cambiar el verdadero gusto de los productos. Todavía suspiro por esas pochas, casi verdes, guisadas con unas delicadas gambas rojas repletas de frescura o ese plato de embutidos con pan y tomate que ya nos quitan el sentido nada más sentarnos en la mesa.

Las alcachofas con almejas y la costilla ibérica en salsa son dos de los platos destacados de Divinísimo. / SUR

Resulta complicado dejarse llevar por la carta preestablecida de platos, pues a diario y según mercado, hay una serie de platos que compiten por su atractivo con el resto de los de la carta entre los que destacan los canelones, un plato muy de esa comarca, relleno de carrillera de ternera y un salteado de níscalos o unos taquitos de butifarra con alubias blancas salteadas con panceta y ajos. A buen seguro que no hay platos que identifiquen más esa cocina ampurdanesa que podemos disfrutar en pleno corazón de Marbella.

Los pescados llegan a la cocina de José Soto atendiendo, una vez más, a lo que ese día haya en el mercado. Después, ese toque tradicional y casi familiar, ya depende del buen hacer de este cocinero autodidacta que ha ido aprendiendo al ver cómo se guisaba en su casa materna. No obstante, en Divinísimo también hay guiños hacia la cocina andaluza y malagueña, como los callos con garbanzos, la paletilla de chivo a baja temperatura o un arroz meloso de calamares con un suave toque de alioli de aguacate, quizá la concesión más moderna que nos vamos a encontrar en toda la carta.

Otro capítulo a tener muy en cuenta es su carta de vinos. Referencias muy serias y a precios bastante equitativos para lo que se suele acostumbrar por estos lares. Pero lo mejor de todo es que cada botella llega a la mesa a su temperatura idónea.

Divinísimo es uno de esos restaurantes que te hacen sentir como en casa.