Mesón de Andrés: Cocina muy familiar

Mesón de Andrés: Cocina muy familiar

Un referente de la restauración en Fuengirola

ENRIQUE BELLVER

Fuengirola ha superado a la mayoría de las poblaciones de nuestra Costa del Sol en cuanto a oferta gastronómica. El número de establecimientos y la cocina que se realiza suele estar muy por encima de la media si nos centramos en su diversidad y calidad. Pero lo mejor de todo es que existe una variedad muy sugerente en contraposición con lo que ocurre, por ejemplo, en el centro de Málaga, donde la oferta culinaria peca en exceso de monotemática. Dicen que en la variedad está el gusto y eso es precisamente lo que he encontrado en Mesón de Andrés, una rica y variada oferta de cocina tradicional.

Andrés Palacios tiene una dilatada trayectoria profesional, pues ha trabajado en numerosos establecimientos de la costa antes de decidirse a abrir su propio negocio hace ahora ocho años. Desde entonces, Mesón de Andrés se ha convertido en una referencia de la cocina familiar, siendo muy frecuentado por una clientela, en su mayoría nacional, que busca reencontrarse con esos platos que siempre nos han marcado el paladar, platos que ejecuta con mucha honestidad y buen hacer su esposa, María José Valencia.

Mesón de Andrés (Fuengirola)

MESÓN DE ANDRÉS
FUENGIROLA
Dirección San Pancracio, 16. Teléfono 952 593 660 Web mesondeandres.com. Cierra
Domingos noche y lunes
Cocina tradicional andaluza
PRECIOS
Tartar de atún
24 &euro Chanquetes con huevo: 12 &euro Rabo de toro: 18 &euro
VALORACIÓN
Cocina
7 Sala: 7,5 Carta Vinos: 7 Calificación: 7/10

Otra de las sorpresas que me he llevado en esta, mi reciente visita, ha sido precisamente en la sala. Cuando hay unos profesionales que se mueven con diligencia y derrochan simpatía con el cliente, el éxito del establecimiento está ya conseguido en más de un cincuenta por ciento y eso es lo que ocurre en Mesón de Andrés. La sala en esta casa es importante y las buenas maneras y atenciones tanto de Andrés como de su hijo Pedro y del resto de los camareros hacen que el cliente se encuentre cómodo y con ganas de volver. Precisamente he vuelto a esta casa en plenas fechas de comidas navideñas y a pesar de estar la sala completamente abarrotada de comensales, lo mismo que la barra, Andrés y el resto del personal de sala hacían que pareciera que cada mesa era la única del local. ¡Chapeau!

La carta de este mesón es bastante amplia y con un diseño fácil a la hora de elegir la comanda. Una selección de ibéricos, en especial el jamón, son el entrante más importante a tenor de la demanda. Son el propio Andrés o su hijo los que se encargan de cortar a cuchillo y ante el propio cliente la chacina. Entre los entrantes me quedo con el salteado de hongos o con las alcachofas confitadas con una crema de romescu y crujiente de jamón. Me parecieron muy suaves en boca. Tampoco se quedan atrás las anchoas, de un tamaño mediano y muy bien desaladas, que se acompañan con un carpaccio de tomate rosa y burrata de búfala. Personalmente las hubiera preferido con el queso y con un tomate a gajos, ya que el carpaccio se queda demasiado deslavazado. Como platos principales las carnes destacan por encima de los pescados, lo mismo que los guisos. No olvidemos que aquí prima la cocina familiar y en esta cocina la cuchara manda y mucho.

Pero si la tradición tiene influencia en la cocina del mesón, la carta de vinos no es la que cabría esperarse de un local de estas características, todo lo contrario. Una variada oferta de vinos de alta calidad es lo que nos sorprende gratamente, incluso por la bondad de sus precios. Mesón de Andrés ha conseguido ser un referente en Fuengirola.