Casa Lobato, un encuentro con la cocina tradicional

Casa Lobato, un encuentro con la cocina tradicional
D. Maldonado

Casa Lobato ofrece, en horario continuado, desde churros artesanos hasta grandes platos de cuchara y carnes maduradas

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZ

Los hermanos Juan y Miguel Ángel Espinosa Lobato son muy jóvenes, pero ya pueden presumir de haber llevado su 'Casa Lobato' a ser un lugar de referencia en la barriada de Santa Cristina (cerca del Palacio de Ferias y Congresos de Málaga). Todo empezó cuando Juan, el mayor, formado como cocinero en la Escuela de Hostelería Jacaranda, perdió su empleo fijo durante la crisis. «Decidí que tenía que emprender y vi este local, que era una churrería. Lo cogimos mi hermano Miguel Ángel y yo, empezó a ir bien y una cosa llevó a la otra», explica. Desde entonces, ni Juan ni Miguel Ángel han tenido vacaciones, pero la churrería ahora es además restaurante, bar de meriendas y eventos, y hasta cuenta con un impresionante parque de bolas aislado del resto del salón por una gran mampara de vidrio. No cierran ningún día y abren de seis y media de la mañana para los primeros desayunos hasta las diez de la noche.

D. Maldonado

Los dos hermanos son de Campanillas, pero la familia es de Álora y a Juan no solo le tira el campo (tiene su propio huerto), sino que domina platos de herencia familiar como el puchero de tagarninas, de saltarse las lágrimas; las migas con mojete de naranjas y cebolletas, fabulosas; y todos esos potajes y guisos que hoy son cada vez más complicados de encontrar, como un memorablerabo de toro o un suculento chivo a la pastoril, eso sí, de los de antes, con sus huesos para rebañar.

Casa Lobato

Dirección y teléfono:
c/ Obsidiana, 1, Bda. Santa Cristina; 951101234
Cierra:
No cierra
Precio:
Callos: 4 €; Rabo de toro: 15 €; Brownie: 3,50 €

Otra cosa que sorprende en esta casa, que a mediodía los días de diario ofrece un menú variado y casero a 8,95 €, es la apuesta por una materia prima de calidad con un rango de precios ajustado a un negocio de barrio. «Yo voy al mercado a diario, eso me permite comprar lo que está mejor en cada momento», explica el cocinero. Así se provee de verdura y pescado, mientras que las carnes rojas, otra de sus especialidades, se las sirve Román y Martos, y las exhibe en una impresionante vitrina donde hay desde 'tomahawks' hasta cortes de simmental, angus o rubia gallega con distintos puntos de maduración.

D. Maldonado

Pero la casa empezó con los desayunos, y en este capítulo los amantes de los churros y de los bocatas con fundamento no pueden perderse la oferta de este tramo horario. Otra curiosidad de Casa Lobato es que en la cocina tienen un espetón girando al amor de una brasa de leña para preparar un singular kebab casero que se sirve en gloriosos bocatas (o en plato si se prefiere). Ah, y si son amantes del brownie, el de Juan Espinosa Lobato es uno de los mejores que se pueden comer en Málaga. La variedad de la bodega y la amabilidad del servicio certifican que sin perder el espíritu de funcionalidad ni los precios de un local de barrio, se puede dar una gran calidad.