Baltazár, la renovación de una cocina en Estepona

Baltazár, la renovación de una cocina en Estepona

El restaurante tiene una difuminada influencia húngara en alguno de sus platos e ingredientes

Enrique Bellver
ENRIQUE BELLVER

Baltazár es la nueva y reconvertida apuesta de este lujoso hotel por la gastronomía. En menos de un año han conseguido que a nadie deje indiferente esta oferta culinaria y que la cocina, en parte bastante ecléctica, de años anteriores, haya quedado en el olvido. Pero aún más, la propia decoración del restaurante ayuda a todo el conjunto y eso que todavía falta algún espacio gastronómico más en este hotel.

Este proceso de renovación gastronómica ha deparado en tres escenarios culinarios que forman parte del nuevo concepto de 'El Paseo del Mar' y que pretende combinar una buena comida divertida y juvenil en un ambiente refinado, sofisticado y sin que pierda ese toque divertido que a día de hoy tanto gusta a un cliente que quiere y busca una cocina sin complicaciones que se adapte a los gustos actuales. En este concepto se engloban el Black Rose, donde la coctelería es su base fundamental y una cuidada selección de vinos tranquilos y espumosos para tomar frente al mar. El nombre de Black Rose se toma de un barco pirata que hizo estragos en aguas caribeñas. Otro espacio de este paseo, aunque se encuentra en fase de renovación, es el beach club Spiler, cuya cocina es, sin duda, la más tradicional y arraigada a nuestra cultura alimentaria. Platos sencillos centrados en nuestra cocina tradicional marinera. Pero donde verdad podemos apreciar todo ese cambio gastronómico es en Baltazár.

Baltazár

Dirección
Hotel Kempinski. Teléfono: 952809550. Web: kempinski.com/masrbella
Tipo de cocina
Cocina internacional de fusión
Precio
Langostinos al pil pil: 16,50 euros. Rib Eye: 35 euros. Hamburguesa: 16,50 euros
Puntuación
Cocina: 7,5. Sala: 7. Carta Vinos: 7. Calificación: 7/10

El restaurante gastronómico, más bien principal si nos atenemos al tipo de cocina que aquí elaboran, tiene una difuminada influencia húngara en alguno de sus platos e ingredientes.

Al frente de sus fogones vistos está Baltazár es unaversión más dinámica y urbana de cómo tiene que ser la cocina de este tipo de establecimientos. Productos frescos, una cocina a la vista, y una decoración muy colorista y con profusión de lámparas y muebles de madera con mesas situadas frente a unos exuberantes jardines con vistas al mar y con música en directo todas las noches.

La carta diseñada por Santiago se estructura en distintos apartados: uno, el primero, dedicado a las tapas y platos para compartir, sin duda, el más atractivo de todos por su diversidad. Aquí destaca el ceviche de lubina con lima y cebolleta y un mayestático tartar de atún con tuétano, todo un atrevimiento de este joven cocinero que nos demuestra lo sublime que puede resultar un sencillo plato de mar y montaña sin necesidad de utilizar unos productos de superior categoría, ya que en la carta aparece otro mar y montaña con solomillo de ternera y bogavante. Frente a esta elaboración, las croquetas de champiñones y el pulpo a la parrilla se quedan en un segundo plano coquinario. Siguiendo con los apartados, en Baltazár utilizan el horno josper y el tandoori. Pero si de verdad queremos tomar un clásico de siempre, la hamburguesa con queso cheddar y panceta crujiente se lleva todos los parabienes por su contundencia, calidad de la carne y punto de brasa.

La cocina de Santiago Guerrero se adapta correctamente a lo que el comensal espera de un establecimiento de estas características, donde el servicio y la carta de vinos ayudan y mucho a conseguir su objetivo.

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