4 Tomates, 2 Cebollas, 4 Pimientos verdes, 100 Gr. de carne picada, 2 Huevos, Aceite de oliva, Perejil, Harina, Vino blanco seco, Caldo, Sal
ELABORACIÓN
Si no fuera por el relleno de carne, este plato sería una joya para un adicto al régimen vegetariano o herbívoro, que de las dos maneras debiera llamarse. Ser vegetariano en un tiempo de abundancia, como el que nos ha tocado vivir, no tiene ningún mérito.
Siguiendo con el vegetalismo, debemos recordar que uno de los factores que ha facilitado el desarrollo de la humanidad es nuestra condición de ser omnívoro, comedor de todo, como el cerdo y el oso. Una acertada combinación de carne, pescado y verdura es lo que ha hecho que el hombre evolucione hasta su actual status de rey de la creación, capaz de arrasar con los campos, los mares y los aires.
Es bien sabido que el abuso de carne exalta los humores y propende a la violencia; que el consumo de pescado templa el calor natural y alimenta sin exaltar; que la verdura da el tono fresco, dulce o insulso, y llena sin ahitar. La sabia combinación de estos tres ingredientes básicos es lo que permite el desarrollo armónico del hombre y el logro de la cocina perfecta.
Una frase de nuestra receta (la salsa se prepara poniendo al fuego una sartén con aceite para freír una cebolla) no es un endecasílabo ni una estrofa de pie quebrado, sino la prueba de la conjunción de aire, fuego tierra y agua, los cuatro elementos que rigen el principio de la vida y el orden de las cosas. Para ser poeta hay que pasar hambre de amor o de la otra. Ningún ahíto ha sido capaz de escribir el primer verso de un soneto. A lo más que ha llegado ha sido a eructar sin pedir perdón.
Preparación:
1. Primero: Se lavan los tomates, las cebollas y los pimientos verdes, se pelan y se ahuecan haciéndolo por la parte superior. Se rellena el hueco con un picadillo de carne preparado previamente. Se reboza la parte exterior (por la que sobresale el picadillo) con un preparado de harina y huevos batidos.
2. Segundo: Se fríen en aceite de oliva bien caliente cuidando de que no se deshagan. Una vez fritos los tomates, cebollas y pimientos, se colocan en una tartera para verter sobre ellos una salsa previamente preparado. Se deja cocer alrededor de un cuarto de hora.
3. Tercero: Para preparar la salsa, se pone al fuego una sartén con aceite para freír una cebolla. Cuando esté dorada, se le añade perejil y harina. Una vez rehogada, se le agrega el vino blanco y el caldo. Se revuelve pausadamente con una cuchara y cuando haya hervido la salsa, se vierte sobre tomates, cebollas y pimientos.
Temporada: Primavera – otoño.