2 kg. de patatas, 2 manojos de espárragos trigueros, 1 cabeza de ajos, 20 gr. de orégano, 20 gr. de miga de pan, pimienta, comino, vinagre, sal
ELABORACIÓN
Cuando reluce el sol, después de las lluvias, es un placer salir al campo, respirar el aroma de la tierra aún húmeda, y coger espárragos. Si no puede uno permitirse ese lujo, en los mercados todavía se ven los manojos de espárragos verdes.
Las llamadas 'papas en adobillo' son un plato tradicional y en otros tiempos económico, puesto que los espárragos casi carecían de valor.
Se han de emplear los espárragos trigueros o amargos, es decir, para ser cultos los espárragos "aphyllus", que también se conocen –aunque no en Málaga– como espárragos negros para diferenciarlos de los de jardín o ‘pericos’.
De ellos se ha dicho:
La coplilla no sirve para el que come papas en adobillo, ya que los espárragos se comen, y junto con las papas, el orégano, los ajos y el comino le dan al guiso una peculiar exquisitez. Lo sencillo tiene su premio.
Preparación:
- Una vez peladas las papas, se cortan en rodajas no demasiado finas.
- Se fríen y se colocan en una cacerola con abundante cantidad de comino.
- Se doran los ajos y se majan en un mortero, junto con la miga de pan, comino, orégano y pimienta. A la pasta resultante se le agrega agua y se vierte sobre las papas.
- Aparte se fríen los espárragos trigueros y se incorporan al preparado anterior.
- Se deja cocer hasta que se consuma casi toda el agua.
- Al retirarlas del fuego, se rocían con un buen chorreón de vinagre.
Temporada:
Invierno