50 Gr. de almendras, 100 Gr. de fruta escarchada variada, 3 huevos, 25 Gr. de chocolate en polvo, ½ litro de leche, 125 Gr. de azúcar, canela en polvo, mantequilla
ELABORACIÓN
Si una tarde se nos ocurre preparar una cuajada como ésta, o algún otro posible dulce, lo primero que haremos será mirar en la nevera a ver si hay huevos. En el caso de que se nos haya olvidado comprarlos, la pregunta inevitable será ¿y ahora, qué hacemos? El huevo, no sólo en repostería sino en cualquier plato que se prepare, es un alimento de primer orden y de primera necesidad.
En los estudios que hablan de la comida y de la civilización, se destaca la trascendencia que tuvo para la humanidad el paso de la dieta herbívora a la carnívora; entre otras consecuencias, la necesidad de cazar en grupo y de coordinar los movimientos pudo ser el detonante de la aparición del lenguaje. De lo que no cabe duda es de que la ingestión de huevos debió de ser una de las formas más corrientes de alimentarse, antes incluso del descubrimiento del fuego, pues es un producto que se come crudo.
Sin necesidad de plantearse la nunca dilucidada cuestión de qué fue antes, el huevo o la gallina, en la cocina de todos los tiempos no han podido faltar ni los huevos ni las gallinas. Su forma ovalada es imagen del mundo; y es también la célula madre de la que sale la vida cuando rompe el cascarón. Antonio Civantos, en un comentario alejado de toda alejado de toda trascendencia, dice que el huevo, además de parecerse al as de oros, es la vida y la resurrección de la carne. Para nosotros, el huevo es la fruta del reino animal, la representación del momento clave en el que el hombre dejó de alimentarse sólo de los frutos al probar, y gustarle, el sabor salado de la carne. Quizás lo que Eva cogió del árbol no fue una manzana sino un blanco y orondo huevo del ave del paraíso.
Preparación:
1. Primero: Se trituran las almendras tostadas y sin piel, se mezclan con trozos pequeños de fruta escarchada y se le chocolate en polvo.
2. Segundo: Se baten los huevos y se les incorpora la mezcla anterior, además de leche fría y un poco de canela en polvo.
3. Tercero: Se prepara un molde untándolo con mantequilla y se vierte en él toda la mezcla. Se introduce en el horno previamente calentando hasta que el dulce esté cocido.
4. Cuarto: Se saca del molde y se deja enfriar.
Temporada: Todo el año.
Consejo: Se puede adornar con gajos de melocotón en almíbar.