1 kg. de batatas, 1 kg. de azúcar, 200 gr. de harina, vainilla, 1 naranja
ELABORACIÓN
Estas croquetas de batatas son una variante más de la dulcería malagueña que, en los tiempos actuales, apenas si se reduce a los claustros conventuales. En el convento del Cister, por ejemplo, las monjas preparan unas batatillas en dulce que son pura delicia. Actualmente las monjas han abierto un museo y no hay mejor forma de emplear el tiempo que visitarlo y comprar por el torno, a la salida, unos pestiños, unas batatillas en dulce o cualquier otra exquisitez de las que primorosamente elaboran.
El barón Charles Devillier en su "Viaje por España" (1862) describe que, en las esquinas de las calles de Málaga y en su puerto, se veían batateros que hacían cocer su mercancía, atrayendo a los compradores al grito de: "¡Batatas ricas y gordas!" Sus gritos se confundían con los de los vendedores de pescado, que pregonaban sus boquerones, pintarrojas, calamares, dentones y otros productos de la pesca mediterránea.
Para preparar las batatillas en dulce se necesitan batatas pequeñas, mientras que para las croquetas valen de cualquier tamaño.
La pulpa de las batatas contiene mucho almidón y si es anaranjada, aporta una cantidad considerable de betacaroteno.
Preparación:
- Se cuecen las batatas para poder quitarles la piel. Una vez peladas, se cortan en cascos y se pasan por el chino.
- A continuación, se les agrega el azúcar, la harina, la vainilla y la cáscara de naranja y se forma una masa compacta con la que se hacen las croquetas.
- Se pasan por harina, se dejan reposar una media hora y se fríen.
- Se sirven espolvoreadas con azúcar.
Temporada:
Otoño-invierno
Consejo:
Se pueden aromatizar añadiendo al agua de cocción una rama de canela y un chorro de licor