La pasta artesana y ecológica que hacen dos hermanos en la Vega de Antequera

Plato de tagliatelle de Spiga Negra a la hortelana./
Plato de tagliatelle de Spiga Negra a la hortelana.

Spiga Negra, una empresa productora de pasta seca, elabora en Humilladero unas 60 referencias distintas entre formatos largos y cortos con los distintos tipos de trigo con los que trabajan

Javier Almellones
JAVIER ALMELLONESMálaga

En el pueblo de Humilladero son conocidos hoy como «los de los fideos», pero, en realidad, los hermanos Igor y Arrate hacen mucho más que eso. En 2014 estos dos vitorianos comenzaron en el corazón de Andalucía una singular aventura emprendedora con el objetivo claro de hacer pasta artesana y ecológica con una filosofía de distribución en su entorno más inmediata o de kilómetro cero.

Concretamente, estos dos vascos idearon montar una empresa que trabajara con cereales de mucha calidad para elaborar no sólo una pasta ecológica sino también artesana. En este sentido, Igor, ingeniero industrial de profesión, tras un minucioso estudio, detectó esa posible demanda, ya que no veía referencias en el mercado que cumplieran esas dos características. «Es verdad que había pasta ecológica ya, pero no era artesana», comenta este joven emprendedor.

Tanto Igor como su hermana Arrate, veterinaria, tenían claro que querían cumplir su sueño, que pasaba por trabajar con productos del campo. Por eso, ella decidió dejar Vitoria -él ya residía en Málaga- y montar lo que hoy es Spiga Negra, una empresa productora de pasta seca artesana, ecológica y malagueña.

En Humilladero elaboran hoy unas 60 referencias distintas entre formatos largos y cortos y los distintos tipos de trigo con los que trabajan. Así, en su repertorio hay desde fideo hasta espagueti, pasando por otros tamaños intermedios, como 'rigatoni', 'conchiglie', 'casarecce', macarrón o tagliatelle. Los distribuyen en paquetes que van desde los 250 gramos hasta los 5 kilos para adaptarse a la demanda del mercado.

Sobre estas líneas Igor y Arrate, que también participan en eventos para promocionar sus productos. Además, los hermanos Corres también participan en la siega del cereal.

Se trata de pasta de una calidad superior. No sólo porque sea ecológica sino sobre todo porque se elabora de forma artesanal. Aquí, Igor se muestra tajante: «Nuestra pasta vale lo que vale porque no es lo mismo producir a escala industrial que hacerlo con un procedimiento artesanal».

El precio

En cualquier caso, la diferencia con el precio de otras pastas comerciales es asumible. Así, una bolsa de 250 gramos pasta de Spiga Negra se puede adquirir en los establecimientos en los que se distribuye por 1,70 euros. «Es más -añade Igor Corres- con un formato de 400 gramos, que vale 2,5 euros se sacan 5 raciones». En este sentido, este joven vitoriano añade que lo que encarece el plato «no es la pasta sino los ingredientes que la acompañan».

En cualquier caso, los productos ecológicos y artesanos (y adscritos a la marca promocional de Sabor a Málaga) son más suculentos, más fáciles de digerir y tienen una mejor textura que los convencionales. Además, las tipos de trigo con los que trabajan tienen un índice hipoglucémico más bajo. A esto hay que añadir que han ido fidelizando a sus clientes porque a éstos les gusta, según explica Igor, que trabajen con variedades de cereal local, que no recorre mucha distancia desde el lugar donde se cultiva hasta el molino y el obrador y desde allí al punto de venta.

Además de trabajar con una materia prima de gran calidad, es fundamental ese proceso lento y laborioso de elaboración de la harina y del producto final. Así, como dice uno de sus lemas comerciales («Estamos hechos de otra pasta»), en su obrador comienzan haciendo un amasado suave de harina. Después le dan forma en moldes de bronce, lo que hace posible que tenga esa rugosidad tan característica. Después se seca lentamente -nunca por encima de 40 grados- para conservar las principales propiedades nutricionales y organolépticas de los cereales.

La trayectoria de la empresa

Gracias a este modelo de negocio, en dos años no han parado de crecer desde su emplazamiento en la Vega de Antequera. Eso sí, los inicios no fueron nada fáciles. Ninguno de los dos hermanos tenía experiencia en el mundo de los negocios ni en la elaboración de la pasta. Eso sí, ambos pasaron su infancia en tierras alavesas, en contacto directo con los campos de cereales. Por eso, no dudaron en buscar agricultores que pudieran cultivar las variedades de trigo duro ecológico que mejor se adaptaban a las necesidades de la posterior elaboración de esa pasta artesana. Así, hoy trabajan con cereal de Sierra de Yeguas. Concretamente, en la pedanía de Navahermosa se siembran los cereales que los hermanos Corres convierten en harina en su propio molino y después en distintos tipos de pasta.

No sólo encontraron un suministro ecológico de gran calidad sino que también consiguieron darle más sentido a la siembra de este cereal en esas parcelas de Sierra de Yeguas, ya que hasta entonces sólo se hacía para cumplir la rotación de cultivos -imprescindible en el sistema ecológico-. Así, los agricultores de la cooperativa REPLA, pioneros en Andalucía en los cultivos orgánicos, pasaron de dar los cereales al ganado para darle salida a proveer a Spiga Negra.

En la pedanía de Navehermosa (Sierra de Yeguas) se cultivan las variedades de trigo para la posterior elaboración de los productos de la Spiga Negra.
En la pedanía de Navehermosa (Sierra de Yeguas) se cultivan las variedades de trigo para la posterior elaboración de los productos de la Spiga Negra.

Una vez resuelto el abastecimiento, el desafío más importante para esta joven empresa era la comercialización. No fue hasta mediados de 2016 cuando comenzaron a gestionar las primeras ventas importantes. Por la formación de ambos hermanos, lo de penetrar en el mercado andaluz con un producto ecológico ya elaborado no era nada fácil.

Hoy, dos años más tarde, tienen como clientes a tiendas y asociaciones que tienen sensibilidad con los productos ecológicos. Así, es relativamente fácil encontrar sus pastas en las provincias de Málaga, Córdoba, Granada o Sevilla. Aunque también tienen clientes en Madrid o en el País Vasco, en su filosofía está precisamente conseguir vender su producto en un radio de acción mucho más cercano (de unos 150 kilómetros). Esto no deja de ser un objetivo ambicioso, ya que se trata de más de dos millones de consumidores potenciales.

Lo de instalarse en Humilladero no fue un capricho sino más bien una necesidad, ya que buscaban un emplazamiento que estuviera bien comunicado no sólo con Málaga sino también con otras provincias andaluzas importantes. No sólo atinaron por ese valor estratégico que les ofrece Humilladero, que también está muy próximo a las fincas donde se cultiva el trigo que usan, sino también por el cariño con el que han sido tratados en la localidad. «Creo que mi hermana, que vive en Humilladero, y yo coincidimos en que lo mejor que nos llevamos de esta experiencia es el buen recibimiento que hemos tenido desde el principio, a pesar de que no seamos una empresa que esté generando muchos beneficios directos al pueblo», explica Igor.

Nuevos productos

Como su proceso de elaboración, el crecimiento de Spiga Negra se hace sin prisa, pero sin pausa. De momento, Igor y Arrate ya cuentan con una trabajadora -de Mollina- que les ayuda en las distintas fases del negocio. Pero, además, no paran de surgir nuevos productos en su catálogo. Así, este mismo fin de semana, en el mercado que Sabor a Málaga celebra en el marco de la Feria de la Primavera y Agrogant en Antequera, presentarán dos novedades muy interesantes. Por un lado, pasta con moringa de la Axarquía, elaboradas con esta planta de origen tropical a la que le avalan sus propiedades saludables. Por otro, también venderán otros formatos de pasta elaborados con variedades antiguas de trigo, en cuya recuperación están trabajando con la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.

Puntos de venta

Con todo la pasión que los hermanos Corres ponen en su negocio, no es extraño que hoy hayan conseguido colarse en tantos establecimientos en tan poco tiempo. En la propia comarca de la Vega de Antequera, sus pastas se pueden encontrar en varias tiendas, como algunas del propio Humilladero, Sierra de Yeguas, Mollina, Villanueva del Rosario o Antequera. Además, están presentes en tiendas especializadas de la Axarquía, la Costa del Sol o el Valle del Guadalhorce.

Donde más puntos de venta tienen, lógicamente, es en la ciudad de Málaga. Así trabajan con establecimientos como Merkaético El Cenacho, La Huerta de Ceres, Siete Semillas, La Chiquita Málaga, Alieco El Palo, Biomilanes, El Tesoro del Puchero, Frutería Frasco y algunos de los puestos de los mercados de Atarazanas, del Carmen y de Huelin, entre otros. En total, están en más de cuarenta tiendas que han querido dar una oportunidad a un producto saludable, con mucha calidad, que se hace en la provincia de Málaga.

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