Hace 14 años que María José Bravo se embarcó en la empresa de elaborar aceite de oliva virgen de alta calidad. Su familia poseía un terreno de olivar en el término municipal de Ardales, del que hoy se obtiene el 10% de los 240.000 kilos de aceite que produce al año Bravoliva S. L. bajo la denominación comercial de Aceites de Ardales.
El resto de la aceituna para la producción se adquiere a olivareros de la zona, fundamentalmente aceituna de la variedad Hojiblanca que, a diferencia de la cultivada en la comarca de Antequera, crece en terrenos de sierra, lo que confiere al aceite un carácter distinto. Como contrapunto, Bravoliva emplea un pequeño porcentaje de aceituna manzanilla aloreña. «Esta variedad, cultivada en la zona fundamentalmente para comercializarla como aceituna de mesa, da un aceite muy dulce, que nos ayuda a compensar los matices amargos y picantes de la hojiblanca, con lo que resulta un aceite muy compensado en matices», explica María José Bravo.
El proceso de elaboración trata de preservar todas las cualidades de la aceituna. Se espera la maduración óptima y se prensa en frío dejando el mínimo tiempo entre la entrada de la aceituna en la almazara y su proceso. Todos los aceites de Bravoliva son virgen extra. «Producimos un pequeño porcentaje de virgen, pero no lo envasamos, porque buscamos sólo producto de la mejor calidad», dice Bravo.
Bravoliva es una empresa familiar. En los inicios, María José contó con la ayuda de su hermana. Hoy sigue ella sola al frente de la empresa, apoyándose en la experiencia de su padre. Desde el punto de vista organoléptico, Aceites de Ardales ofrece aromas de aceituna madura con toques verdes, y en boca presenta una entrada dulce con ligeros toques amargos y picantes en el recorrido. Es un aceite idóneo para consumir en crudo, cuya calidad le ha valido tres premios al Mejor Aceite de la Provincia de la Diputación de Málaga y un accésit.
Mercados internacionales
En 2010, Bravoliva participó en Foodex, la Feria Agroalimentaria Internacional de Tokio. «A partir de entonces nos propusimos dar el salto a los mercados internacionales, porque hasta entonces habíamos estado centrados en conseguir un producto de calidad y ya teníamos una clientela local fiel. Ahora nuestros esfuerzos se centran en mejorar el envasado y buscar nuevos clientes», explica la gerente de Bravoliva.
Actualmente, Aceites de Ardales se comercializa en botellas de plástico de 5 litros, dos litros y un litro, y en formatos de 500 ml en lata y cristal y 250 ml en cristal, con una excelente relación calidad-precio. Se puede comprar el aceite directamente en la sede de la empresa (C/ Andrade Navarrete, 3, Ardales), cuya tienda abre todos los días, incluso sábados y domingos, y también puede adquirirse en algunas tiendas gourmet de Málaga, como El Almacén del Indiano (C/ Especerías), La Malagueña (C/ San Juan), La Mallorquina (C/ Sagasta) o Jamones Salamanca (C/ Alfambra, 2).