Málaga en la Mesa

Revisión de la tradicional torrija

Revisión de la tradicional torrija
  • Un postre contemporáneo, distinto y atrevido

Si en la carta de platos salados de Malallama se aprecia un cambio generacional en la cocina popular malagueña, en la de postres vuelve a apreciarse esa evolución. Me gustó por su atrevido concepto la torrija, llamada aquí, contemporánea.

A la vista, cuando llega este postre a la mesa casi lo confundimos con un donut o con un rosco borracho, pero no, se trata de una torrija que ha tomado la forma del clásico donut y en su interior hay leche merengada asiática, anís estrellado, dulce de leche, plátano caramelizado y como base para la torrija una crema de tocino de cielo agridulce. Atrevida amalgama de texturas y sabores que explotan en boca en cada bocado. Pero en contra de lo que pueda parecernos, este postre se caracteriza por mantener de principio a fin una dulzura muy comedida, pues el sabor agridulce no deja de ser ese toque que rebaja el dulzor al aportarle cierta acidez.

La torrija se ha convertido en estos tiempos en uno de los postres más recurrentes en restaurantes malagueños, pero ninguna como la que figura en la carta de esta casa. Si queremos seguir con postres rompedores, entonces la tarta de queso rota es otra opción. Se trata de una espuma de Mascarpone, pudin y frutas rojas con turrón de Jijona.

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