Diario Sur
Málaga en la Mesa

Bodegas en venta

  • No sé si se siente tristeza al vender una fábrica de congeladores, pero los negocios con productos a los que se toma cariño son otra cosa

En la zona conocida como La Bajadilla de Marbella hay un descampado donde se pudren, literalmente, yates, lanchas rápidas y barquitos. Hace años proporcionaron un placer inimaginable a sus dueños en el momento de adquirirlos, pero luego los gastos de mantenimiento mataron el entusiasmo. De ahí el dicho ‘Los días más felices en la vida del propietario de un barco son el día en que lo adquiere y el día en que lo vende’. Lo mismo ha ocurrido cuando la ‘gente del ladrillo’ ha levantado sus propias bodegas, posiblemente porque resulta más económico que adquirir un club de fútbol o un jet privado. Al final muchos de ellos han salido desilusionados. Desde fuera, el negocio parece más atractivo de lo que realmente es. Como dijo Donald Trump: «No me había imaginado que como presidente tendría que trabajar más de lo que trabajaba en mi propia empresa». No sé si se siente tristeza al vender una fábrica de congeladores, pero los negocios con productos a los que se toma cariño son otra cosa. Ser testigo del momento en que un granjero se desprende de su finca es doloroso. Los animales no lloran pero los despedidos, sí. Vender un restaurante o una bodega produce emociones fuertes. Se dice que, en cualquier momento, una tercera parte de las bodegas estarán a la venta, pero una cuyos vinos jamás hayan tenido éxito comercial no lo tiene fácil. En cambio, cuando se posicionan marcas, el precio se dispara, sobre todo en viñedos de pocas hectáreas. Hoy nadie ambiciona una industria, sino una bodega boutique cuyos vinos llamen la atención del consumidor exquisito. Pero aunque cualquiera desee ganar dinero rápido, tal vez la mentalidad del inversor chino que discretamente está quedándose con algunos trofeos españoles es la más acertada, y recuerda la respuesta de Zhou Enlai a la pregunta de Richard Nixon en 1972 sobre su opinión acerca de las consecuencias de la revolución francesa dos siglos antes: «Aún es pronto para opinar».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate