Diario Sur

Málaga en la Mesa

Cocina de producto

Eladio Barriocanal. :: sur
Eladio Barriocanal. :: sur
  • Un referente culinario en La Carihuela

Este restaurante es una de las opciones gastronómicas más serias y honestas de toda La Carihuela. A La Reserva de Antonio hay que venir por tres motivos, un servicio muy profesional, una cocina totalmente tradicional y un producto de mucha categoría. Tres cualidades que hacen a un restaurante clásico obtener una calificación equilibrada atendiendo a su cocina y producto utilizado. Pero si a esto unimos además que mantienen todo el año una carta de vinos espectacular por sus diferentes referencias, entonces miel sobre hojuelas, como dice el refranero culinario.

Recuerdo cuando en este mismo espacio se levantaba el Restaurante Antonio, uno de los pioneros de la época dorada de La Carihuela y que su actual propietario, José Gómez, quiso que el nombre de Antonio se quedara fijado como un homenaje a su antiguo restaurador. No debemos dejar en el olvido ese tiempo en el que todos los visitantes que llegaban a Málaga realizaban una visita casi de obligado cumplimiento a esta barriada de pescadores para disfrutar de una buena y auténtica fritura malagueña. Después los tiempos evolucionaron y desafortunadamente también evolucionaron la mayoría de los restaurantes hacia una oferta culinaria más internacional y menos malagueña. En los últimos años todo ha vuelto a cambiar y La Carihuela vuelve por sus fueros, es decir, a ofrecer una honesta y bien hecha cocina marinera.

La Reserva de Antonio es un ejemplo fehaciente de cómo ha ido evolucionando la restauración en Torremolinos. Hoy, esta casa es la referencia gastronómica por excelencia de una cocina sencilla, donde el producto manda y donde los tiempos de cocción de los pescados son los que deben ser.

Me gusta el ambiente que se ha formado al crear varios espacios distintos. Una barra muy luminosa y donde el cliente puede sentarse en alguna de las mesas altas a tapear o realizar una comida más informal o rápida; el comedor de carta, recientemente ampliado, y que da la sensación de estar en un reservado, según la mesa, sin estar. La idea me pareció muy acertada y sentarse en alguna de esas mesas no deja de ser un acierto.

Otra de las características que más me gusta de esta casa es el servicio, comandado por un gran profesional, Eladio Barriocanal, y que ha conseguido que el cliente se encuentre como en casa, muy bien atendido, pero donde la discreción es la que manda. Siempre he defendido que una buena sala puede hacernos perdonar algún fallo que tenga la cocina, pero nunca un mal servicio quedará cubierto por una buena cocina. En La Reserva de Antonio, sala y cocina caminan de la mano y por el mismo espacio.

La carta de vinos es otro complemento más de esta casa.