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El pescado de piscifactoría

EL PESCADO DE PISCIFACTORÍA
  • Aporta cantidades de AGPI totales similares o mayores por ración, pero generalmente también presenta mayor cantidad de grasa que el pescado salvaje

El pescado y los mariscos representan una parte importante de una dieta saludable, pero la creciente demanda y la sobreexplotación pesquera han provocado la disminución de las poblaciones de peces marinos. El pescado de piscifactoría permite satisfacer la demanda y reduce al mismo tiempo la presión de la pesca extractiva.

El consumo de pescado ha aumentado en las últimas décadas, pero muchos europeos no cubren las recomendaciones de consumo, por lo que deberían incrementar su ingesta. Los pescados y los mariscos proporcionan nutrientes esenciales que se asocian con buena salud, como proteínas, ácidos grasos poliinsaturados omega 3 de cadena larga (AGPI), vitaminas y minerales.

La Comisión Europea ha defendido ampliamente los beneficios de la acuicultura, ya que si se aplican buenas prácticas acuícolas, el pescado de piscifactoría es una fuente de alimentos marinos segura, sostenible y nutritiva. Además, el pescado de piscifactoría con frecuencia está más fresco en el momento de su adquisición y elaboración que el procedente de la pesca extractiva, con todas las ventajas en cuanto a nutrientes y seguridad alimentaria que este hecho comporta.

La composición nutricional del pescado viene determinada por diversos factores, incluidos la especie, la estación del año, la dieta del animal, la ubicación o el hábitat, la etapa de desarrollo y la edad. Los niveles de nutrientes del pescado salvaje varían de forma considerable incluso dentro de una misma especie. Los niveles de nutrientes del pescado de piscifactoría, en especial la composición en ácidos grasos, puede estar influida por su alimentación. El pescado de piscifactoría aporta cantidades de AGPI totales similares o mayores por ración, pero generalmente también presenta mayor cantidad de grasa que el pescado salvaje.

Los años de industrialización y actividad humana han provocado la contaminación de nuestros mares, lo que implica que los peces y los moluscos salvajes estén expuestos a contaminantes. El nivel de contaminación de los peces en libertad depende enormemente de su dieta. Los peces carnívoros, como el salmón o el atún, son las especies con más probabilidades de acumular niveles mayores de contaminantes, ya que ocupan posiciones más altas en la cadena alimentaria.

No se puede controlar la dieta de los peces en libertad, y los niveles de contaminantes varían mucho según la región geográfica, pero sí que se puede vigilar y controlar de cerca los niveles de contaminantes de los alimentos en la piscicultura. La legislación de la Unión Europea establece reglas estrictas, incluidos los niveles máximos de contaminantes que puede tener la alimentación en acuicultura, a fin de garantizar que el pescado de piscifactoría sea seguro para el consumo.

La acuicultura sostenible intenta dar respuesta a la creciente demanda mundial de pescado y marisco, ayudando al mismo tiempo a reducir la presión a la que están sometidas las poblaciones de peces en libertad.

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