Diario Sur
Málaga en la Mesa
Gin-tonic, ¿moda o cultura?

Gin-tonic, ¿moda o cultura?

  • Berasategui y Arzak fueron pioneros y en el País Vasco se celebraron los primeros concursos de gin-tonics; pero no todo vale

El gin-tonic es, en la última década, el combinado de moda por excelencia. No hubiera sido tal la revolución sin los grandes chefs de restaurantes con estrellas Michelin que, en los años noventa, apostaron por el gin-tonic como digestivo. Berasategui y Arzak fueron pioneros y en el País Vasco se celebraron los primeros concursos de gin-tonics, aunque en Girona, el restaurante El Bulli, a principios de 2000, institucionalizó el gin-tonic como combinado de moda gracias a que el pintor pop británico Richard Hamilton llevó una caja de tónica para tomar tras una comida copiosa, y Ferran Adrià lanzó la apuesta, desatando una gran revolución en el mercado de las ginebras y las tónicas. De la gran variedad de recetas, botánicos y tónicas, nace, con la ayuda de algún que otro directivo de marketing, la tendencia a transformar lo que era un combinado en un cóctel (a veces casi una ensalada). Pero no todo vale. Crear una receta pasa por conocer los ingredientes botánicos de una ginebra. En la mayoría de las botellas podremos encontrar detallados los ingredientes que la aromatizan y acompañar la ginebra con un cítrico y/o algunos botánicos de su fórmula, pero es importante no sobrecargar de aromas el gin-tonic para no anular el carácter de la ginebra. Dependiendo de los ingredientes se han de utilizar diferentes técnicas.

Cítricos. Se han de añadir los aceites esenciales de la piel, no el zumo, que altera el sabor y destruye el gas de la tónica. El aceite esencial se extrae con pinzas, realizando torceduras (twists) con la parte exterior de la corteza, la cual se deposita luego en el vaso. Es recomendable perfumar el borde de la copa dando toques con la parte externa de la piel.

Especias secas: Se recomienda extraer la esencia de las especies en el vaso de ginebra y colarlo antes de servir. Se puede infusionar las especias usando un recipiente resistente al calor y un soplete de cocina para poder templar y extraer los aromas. Luego se enfría el líquido con hielo y filtrar antes de añadir.

Regaliz. Se recomienza añadir una pizca en polvo y como decoración una pequeña barrita de regaliz.

Hierbas y plantas aromáticas. Se recomienda darles unas palmadas para conseguir que salgan los aromas y esencias que contienen.

Pimientas. Se pueden introducir en forma de bolas levemente aplastadas o bien recién molidas con el molinillo de pimienta.

Frutas/ Pepino. Se deben introducir laminadas o bien enteras, en cuyo caso se deben majar un poco sin destrozarlas para que aporten sabor y quizá color.

Jarabes de frutas. Su función es aromatizar y dar un toque de color a la copa. Se debe añadir una muy pequeña cantidad (unas gotas) para mantener la esencia del gin-tonic.

Una vez seleccionada la ginebra y tras haber aromatizado correctamente la copa, daremos paso a la elección de la tónica adecuada para nuestra ginebra. Actualmente en el mercado podemos encontrar tónicas clásicas, con un nivel de carbónico y amargor medio-alto; tónicas de corte moderno elaboradas con ingredientes de calidad premium y un nivel de carbónico y amargor más suave que las clásicas, y las cada vez más usuales tónicas aromatizadas, que se caracterizan por ser perfumadas de forma adicional con esencias de especias, hierbas, frutas o flores. Servida la copa, sólo nos queda disfrutar de este maravilloso combinado. Gin-tonic, ¿moda o cultura?, elijan ustedes.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate