Diario Sur
Málaga en la Mesa

«Cada catering es un nuevo examen»

El chef posa en el salón principal del establecimiento. :: chicho marín
El chef posa en el salón principal del establecimiento. :: chicho marín
  • Entreficus, el último proyecto del chef Chicho Marín, supone un nuevo concepto de celebraciones y eventos personalizados para cada cliente

La experiencia es un traje. Uno llega, por costumbre, a dejar de percibirlo, pero es algo que los demás pueden ver con solo una mirada. Se adapta a nosotros, nos distingue y define más allá de las palabras, en los gestos, las maneras. Y en el caso de Chicho, basta con verlo entrar por el dintel de la puerta, ese traje es la chaquetilla que luce orgulloso en su cocina. La que lo hacer ser él mismo, incluso cuando no la viste.

Hace más de dos décadas que se inició en el mundo de la hostelería, trabajando por toda la geografía española en diferentes empresas, siempre relacionadas con el sector de los eventos.

Tras muchos años decidió dar el salto y montar su propio catering, Chicho & Co, un proyecto con alma que ya acumula más de un decenio como referente en la gastronomía malagueña. Es precisamente ese particular sello de identidad el que ha querido plasmar en Entreficus, la nueva aventura empresarial en la que el cocinero se embarcó hace apenas dos meses y que permite disfrutar de sus dos especialidades, la culinaria y la de organización de eventos, en un nuevo espacio perfectamente equipado para ello.

«Recordaba este local de mi juventud, de cuando eran la discoteca Duna, Anubis, y posteriormente restaurantes como La Posada de Antonio. Pero lo cierto es que la zona ha cambiado mucho en los últimos años. Por eso al plantearse la oportunidad de abrir aquí un establecimiento, yo insistí en enfocarlo a celebraciones, pero con nuestro toque personal». Una fórmula magistral que ha acompañado a Chicho a lo largo de toda su andadura y que se sustenta sobre una sencilla y potente base: la personalización. «Ofrecemos un evento diseñado a medida para cada cliente. Desde el menú hasta los servicios complementarios que pueden incluir animación, servicios de proyección, la atención a los más pequeños, o incluso soportes tecnológicos como la red wifi».

Todo pensado para hacer sentir a los clientes al menos una parte de la ilusión que él desborda al hablar de este proyecto. «Yo me he criado en El Palo, es mi barrio. Y poder disfrutar de mi profesión aquí es un orgullo».

Mucho más que un local de celebraciones

Con 500 metros cuadrados, zonas interiores, amplio patio exterior, y capacidad para alrededor de 230 personas, Entreficus es mucho más que un local de celebraciones, es un espacio en el que cada detalle está pensado para que el cliente viva una experiencia integral y única. Una entrega y dinamismo que no solo define al capitán, sino a todos los tripulantes de este navío de aires malagueños. «Siempre he apostado por rodearme de un equipo joven, con ganas e ilusión, al que poder formar y del que a su vez aprender. Son valores muy importantes porque en el catering es fundamental la actitud y el trato con las personas. Cualquier error se puede solventar, pero el talante hay que aportarlo».

Otra de las características del chef que desarrolla con maestría en Entreficus es la cocina en directo, elaborada con productos de cercanía, que él mismo adquiere cada mañana en los mercados de la ciudad. «Hacemos cocina de mercado. Tradicional pero rejuvenecida, y por supuesto cocina en directo. Todo se hace aquí, en el momento, por lo que es totalmente necesario controlar los tiempos de las elaboraciones». Por ello su cocina es sencilla y práctica, sin perder la creatividad y el encanto. Además, dado el contexto de celebración en el que se inserta, está pensada para disfrutarse en ambientes distendidos e informarles. «La clave está en hacer un seguimiento del cliente y adelantarse a sus necesidades en cada momento. Son eventos que en muchas ocasiones se prolongan a lo largo del día, por lo que siempre hay que tener un 'Plan B' para garantizar ese servicio integral y excelente».

Es entonces cuando vuelve a relucir el traje. La chaquetilla se ciñe a los puños del chef y son los años vividos los que dan forma al discurso. Sin artificios ni eslóganes publicitarios. «La experiencia ayuda mucho. Hay muchas personas que vienen por referencias, pero solo si das la talla, vuelven. Por eso es tan importante innovar, que cada celebración sea única, porque los asistentes pueden ser los próximos anfitriones. Cada catering es un examen».

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