Málaga en la Mesa

Miguel Arrabal: «La cerveza artesana se hace con ingredientes naturales, no en un garaje con pócimas»

Miguel Arrabal al frente de la barra de La Botica de la Cerveza.
Miguel Arrabal al frente de la barra de La Botica de la Cerveza. / C. A. S.
  • Con alrededor de 250 variedades de cerveza, La Botica es sin duda un lugar de referencia para los amantes de este néctar dorado

La Botica es un templo de la cerveza. En este local situado en la céntrica calle Victoria todo está dispuesto para ofrecer al cliente una experiencia agradable y tan auténtica como las ramas de lúpulo que adornan su techo, o las baldas copadas de botellines llegados de diferentes puntos del planeta. Una nueva Babel que, sin embargo, comparte un denominador común: «Todas nuestras cervezas son artesanas», apunta Miguel Arrabal, una suerte de guardián entre la malta que dejó su profesión como ingeniero de Telecomunicaciones para dedicarse a su gran pasión: la birra.

¿Cómo te embarcaste en esta aventura?

Básicamente puede resumirse como la puesta en práctica de una afición, quise convertir en trabajo un hobby. Yo vengo del mundo de la tecnología, soy ingeniero, y desarrollé mi profesión durante bastante tiempo, hasta que me cansé de hacerlo. Después de aquello tuve otras aventuras comerciales, pero siempre he sido un gran amante de la cerveza y finalmente entendí que, igual que a mí me costaba mucho trabajo en España, y especialmente en Málaga, encontrar cervezas de mi agrado, había más personas en la misma situación. Por eso se me ocurrió la idea de poner en marcha un lugar como este, que en principio fue concebido como tienda, no como bar. Pero como teníamos las cervezas frías y un par de mesas, la cosa derivó de forma natural en lo que es hoy, un bar de copas en el sentido más amplio de la palabra, pero en vez de mojitos y gin-tonic de garrafa servimos cerveza. Debe entenderse como tal, no como una cervecería sino como un bar de copas, solo que esas copas son birras.

¿Qué diferencia encuentras en eso, por qué te parece importante matizarlo?

Porque se suele asociar la cervecería al local de cañas. Con cerveza industrial (y mala) y una tapita. Y no es el caso para nada. Aquí no se viene a comer (aunque tenemos una carta, pero las propuestas son de acompañamiento), sino a tomarse una buena copa, escuchar música y conversar.

¿Un concepto más relacionado con la calidad y el disfrute, no?

Sí, exactamente. Se trata de disfrutar de una copa diferente: una cerveza. Hay que tener en cuenta que la birra tiene una graduación alcohólica igual o superior a una copa, y en cuanto a calidad y a salubridad, no es ni comparable. Entre otras cosas porque las copas las combinan con refrescos, y eso nada más que tiene porquería. Aquí no hay más que los cuatro ingredientes esenciales de la cerveza: agua, lúpulo, levadura y malta. Sin conservantes, ni colorantes, ni estabilizantes... ni nada que termine en 'antes'.

La apertura de este establecimiento coincide con el 'boom' de la cultura cervecera, ¿has notado la evolución en este tiempo?

Realmente fue un poco anterior. Nosotros abrimos en julio, así que vamos camino del cuarto año. Fuimos pioneros y nos tacharon de aventureros y atrevidos porque no fue hasta un año o dos después cuando surgió toda esta movida cervecera, que realmente lleva tres días. Ahora hay algunos bares más, pero este sigue siendo el único que se dedica exclusivamente a la cerveza.

¿Esa es la principal diferencia entre La Botica y los otros establecimientos?

Esa y que somos grandes amantes de este mundo, lo que nos permite ayudar a los clientes a elegir la cerveza que les gusta, aun cuando ellos no lo saben. No es un lugar de «Hola, buenas, aquí tiene la carta, pídame la que quiera». No funcionamos así. Nosotros hablamos con nuestros clientes, les preguntamos acerca de sus gustos para ir eliminando opciones hasta llegar a la que, según las respuestas que nos dé, es su tipo de cerveza. Y humildemente, en el 99,9% de los casos acertamos.

¿Qué opinas del 'boom' de la cerveza artesana en Málaga?

Mi opinión, con toda la modestia del mundo, es que lamentablemente se está desbordando el tema. No hay mercado para la oferta que se está produciendo. De acuerdo que somos unas cuantas tiendas especializadas las que sacamos sus productos, pero no seamos ilusos, las cervezas que más se venden siguen siendo las industriales. Es aritmética simple: somos cuatro locales con cervezas artesanas y son cuatrocientos mil millones de locales con birras tradicionales. A pesar de eso, lo cierto es que se están haciendo productos muy buenos.

¿Crees que se debe a una falta de cultura del cliente?

Sí, pero hay que reconocer también que empieza a haber cierta cultura cervecera. Al principio del principio eso era abrumador, la gente pensaba que el mundo se acababa en las tres marcas de los supermercados. Pero ahora empieza a haber cierto sector de clientes que ya viene pidiendo su artesana con nombres y apellidos.

¿Todas las cervezas que tenéis son artesanas?

Absolutamente todas. Hay que entender que una cerveza artesana es aquella que está elaborada con materia prima original: granos de malta y lúpulo, no con concentrados o con 'esencias de'. Que se fabrique en cantidades industriales o no, no es relevante. Artesana no implica que se haga en un garaje con una poción mágica, es una tontería no emplear la tecnología para trabajar.

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