Málaga en la Mesa

LAVARSE LAS MANOS

Las bacterias patógenas pueden propagarse por la cocina a través de las manos, por lo que lavárselas correctamente y frecuencia es básico para una manipulación segura de los alimentos. Bacterias y virus están presentes tanto en el medio ambiente como en la piel y se transfieren a los alimentos que manipulamos, pudiendo multiplicarse y causar enfermedad a quien los ingiera, y lavarse las manos con agua y jabón es una de las mejores maneras de prevenir. Acariciar al perro y jugar fuera de casa algunas horas fue lo único que hizo el hijo de una microbióloga de California antes de posar su mano sobre una placa de Petri. Suficiente para que se depositara una ingente cantidad de bacterias que, en apenas una semana, habían crecido hasta límites insospechados. El resultado fue tan impactante que la mujer hizo una fotografía y la subió a la Red, donde se hizo viral en pocos días. Su objetivo era demostrar la gran cantidad de bacterias que se acumulan en nuestras manos y lo desaconsejable que puede llegar a ser no lavárselas, indicando además la importancia de la piel como barrera protectora. La mayoría de intoxicaciones alimentarias se producen en el hogar y son el resultado de múltiples factores, entre ellos la falta de higiene en la cocina. Las manos representan una de las vías más comunes de que microorganismos patógenos contaminen los alimentos, por lo que un gesto tan sencillo como lavarlas puede evitar la mayoría de los riesgos de intoxicaciones alimentarias, dificultando la contaminación cruzada entre manos, superficies y alimentos. ¿Cuándo lavarse las manos? Antes de la preparación de alimentos; durante la preparación de éstos cuando se han manipulado alimentos crudos; cuando se cambia de alimentos crudos a otros elaborados; tras ir al baño, cambiar un pañal, estornudar o manipular residuos y después de tocar dinero o de fumar. ¿Cómo? El primer paso sería quitarse anillos, joyas o relojes (esto habría que hacerlo siempre antes de iniciar la preparación de alimentos); posteriormente humedecer las manos con agua tibia y aplicar jabón líquido; a continuación debemos frotarnos las manos durante unos 20 segundos, prestando atención sobre todo a la parte posterior de las palmas, los laterales, las muñecas, entre los dedos y debajo de las uñas; después se debe realizar un enjuague de las manos hasta que estén limpias y secarnos con papel desechable. Y no olviden cubrirse las heridas.

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