Diario Sur

Málaga en la Mesa

La cocina con más solera de Alhaurín el Grande

Comedor interior del Bar Sardina. :: sur
Comedor interior del Bar Sardina. :: sur

Ubicado en uno de los edificios más antiguos del centro de Alhaurín el Grande, Bar Sardina es un referente indiscutible de la restauración en Alhaurín el Grande gracias al buen hacer de tres generaciones de la familia González Herrera, y en unos meses será también uno de los pocos restaurantes de la provincia que puedan presumir de tener cien años de historia a sus espaldas. Entrar a Casa Sardina es asomarse a la historia de Alhaurín el Grande.

Las paredes, cubiertas de fotos tomadas a lo largo de un siglo, nos recuerdan cómo eran los bares de la época: pequeñas tabernas en las que sólo los hombres se acercaban para beber vino y café de pucherete mientras se oía el 'parte' en la que era la única radio del pueblo, o donde muchos iban a recibir llamadas, ya que eran de las pocas casas que tenían teléfono en el municipio.

En la cocina, dirigida por Pepe González Herrera, se elaboran platos sencillos pero bien resueltos donde manda el producto: pescados y mariscos de la bahía, carnes (vacuno, cordero, aves y cerdo ibérico), y guisos, desde los más tradicionales como los callos de ternera con garbanzos hasta elaboraciones clásicas de escuela como el pollo al Grand Marnier, el confit de pato al Oporto con salsa de frutas del bosque o el solomillo de cerdo caribeño.

Cuatro ambientes (barra de tapas, comedor, terraza y reservado para 10 personas), un servicio profesional y volcado y una bodega con más de 70 referencias confirman la solidez de un clásico de la cocina de la provincia.