Málaga en la Mesa

Ifood: ¿Burgers in vitro y pizzas con impresoras a en 3D?

Ifood: ¿Burgers in vitro y pizzas con impresoras a en 3D?
  • El coste es menor aún que la carne de vacuno

Hace un par de años, algunos devotos del buen comer se echaron las manos a la cabeza ante la cata de la primera hamburguesa ‘in vitro’, desarrollada por la Universidad de Maastricht de un cultivo de células de tejido muscular vacuno (como no gustó mucho y el kilo salía a más de 200.000€, ahí quedó la cosa), si bien no era nada nuevo, ya que la NASA llevaba desde 2001 estudiando esto para la dieta de sus astronautas.

La ‘bomba’ estalló hace tres meses con el anuncio de uno de los investigadores del proyecto de la creación de una ‘Vitro Burguer’ en el curso de la prestigiosa IFT Food Expo de Chicago (EEUU), donde anunciaba que organolépticamente ya gusta bastante y el coste ha bajado a 57,00€/Kg, lo que ha levantado una gran controversia, sobre todo por quienes se oponen al maltrato animal y ven esta opción ideal para incorporar carne a su dieta con el bienestar asegurado de pollos, cerdos y/o terneras, entre otras delicias gastronómicas para otra parte de la población.

Pero no queda ahí la cosa, ya que algunos grupos de investigación ven en el éxito del cultivo de carne in vitro (lo que groso modo se logra multiplicando células musculares obtenidas previamente de animales y aplicando una proteína para que las ayude a crecer) el final de la ganadería tradicional, ya que a partir de una pequeña porción de músculo se pueden producir 10.000 kilos de carne. Así que vayan acostumbrándose de que el camarero les pida el punto de su ‘vitro chuletón’ en un par de décadas a este ritmo.

Además, se está estudiando, ya que el costo es menor aún que la carne de vacuno, diversos alimentos procedentes de carne y aceites de insecto; la NASA está proyectando una impresora de pizzas en 3D con cartuchos de ingredientes en polvo; se está produciendo almidón de madera de árboles y, desde el año 2000, hay filetes de pescado in Vitro…

El futuro se acerca a la alta gastronomía. Mientras, yo me voy a un asador de confianza confiando en que no se dé prisa...