Málaga en la Mesa
Un variado de postres a la más pura tradición del Maricuchi

Un variado de postres a la más pura tradición del Maricuchi

  • Los flanes, tocino de cielo, cuajada, natillas, crema catalana, arroz con leche, las tartas de queso, etc. estaban elaborados como siempre se ha pedido que se elaborasen

Cuando uno analiza una carta de postres y se encuentra escrito mus en vez de mousse, al principio impacta, pero luego certifica que esta peculiar terminología para una receta universal no es ni más ni menos que la prueba genuina de la autenticidad de este establecimiento donde nos encontramos.

La escritura fonética de este postre nos demuestra en cierta manera que todos los demás que se encuentran en la carta de postres son elaboraciones artesanas, fruto de la transmisión culinaria en cuanto a postres se refiere, que se pasa de padres a hijos y lógicamente, cuando aparece una alternativa diferente nos encontramos con apreciaciones fonéticas como es este ‘mus’.

De cualquier manera hemos disfrutado de una tradición y una cultura en estado puro. Los flanes, tocino de cielo, cuajada, natillas, crema catalana, arroz con leche, las tartas de queso, etc. estaban elaborados como siempre se ha pedido que se elaborasen.

Este es el estilo de este restaurante en primera línea de playa de El Palo en Málaga. La milhojas de nata, la crema repostera de la tarta rusa, el tocino de cielo que nos encontramos en el plato de postres variados (incluido el chorreón de nata montada de spray) nos trasladó a los años ochenta, cuando eso era lo que había en los ‘chiringos playeros’.

Tal vez nos faltó la tarta al whisky y el consabido pijama, el yogur y la fruta del tiempo para llevarnos 35 años atrás. De cualquier manera, y que quede bien claro, los postres del restaurante Andrés Maricuchi son toda una delicia, y la verdad es que los disfruté muchísimo, incluidos aquellos industriales