Málaga en la Mesa

Kisko García: "Nunca digo que no a un pescaíto en un chiringuito y mirando al mar"

Kisko García es muy conocido por sus apariciones televisivas en Canal Cocina.
Kisko García es muy conocido por sus apariciones televisivas en Canal Cocina. / MARI CARMEN SÁNCHEZ
  • Este cocinero cordobés abre su nuevo KGB en Málaga. "Como si no tuviera bastante trabajo", exclama. Un gastrobar para un cocinero con el corazón 'partío' entre el arroz caldoso y el salmorejo.

Francisco García, conocido como Kisko, es la nueva estrella Michelin de Málaga. Aunque es por su trabajo en los fogones del el Restaurante Choco, en su Córdoba natal, le ilumina desde hace poco más de un mes en su aventura malagueña. En la calle Moreno Monroy, abre KGB. «Como si no tuviera bastante trabajo», exclama. Un gastrobar para un cocinero con el corazón 'partío' entre el pescaíto y los flamenquines.

-La inquietud de volver a Málaga la llevaba dentro.

-Claro. Yo me formé aquí, en el Café de París de José Carlos García. Al terminar me marché a Córdoba, a Choco. Pero sí es verdad que ésta ha sido mi segunda casa. Cuando me propusieron la idea de KGB acepté sin pensarlo.

-Su mujer y sus niños, ¿llevan igual lo de tanto viaje?

-Llevo mucho tiempo haciendo esto. Mi trabajo siempre ha requerido ir a muchos sitios de España y del mundo a contar lo que cocino. Ellos están más que acostumbrados. Y si vengo a Málaga, por lo menos aprovechamos para ir a la playa todos juntos.

-¿No le apetecería que todo fuera un poco más relajado?

-Bueno, habrá otros años para disfrutar plenamente de la playa. Por lo menos estoy aquí, estoy cerca. Pero Málaga tiene un clima maravilloso si lo comparas con Córdoba. ¡La que cae de calor! Pero ayuda la buena aceptación de público y crítica hacia KGB, eso también es una gran recompensa.

-Entonces, ¿para cuándo las vacaciones de verdad?

-En Choco estoy ya de vacaciones. Y aquí, pues no. Mi descanso lo comparto con mi nuevo chico: KGB.

-¿Mira mucho Facebook y Twitter? ¿Qué ha leído de KGB?

-Nuestra carta es un viaje a través del mundo, con platos de distintos lugares. La gente sabe que es la historia de un espía gastrónomo que ha viajado alrededor del globo, trayendo y adaptando lo mejor de los platos. ¡Y ha gustado mucho! Tenemos cebiche, tiraditos, cochinillas o hasta una tortilla de patatas. Y eso lo que gusta más a la gente: Diversidad y diversión, juntos.

-Y usted, ¿a qué plato no puede decir que no?

-A un pescaíto, en un chiringuito y mirando al mar. O a ese arroz caldoso que tan bien sale en Málaga. Pero no puedo renunciar a los paseos por mi Córdoba y al sabor de esas tapas. Tabernas, tomando salmorejo y flamenquínes. Con un buen fino, claro.

-Y, ¿qué fue antes? ¿El salmorejo o la porra?

-Nacieron las dos a la vez y están buenísimos por igual. La porra tiene pimiento rojo; el salmorejo, no. Esa es la diferencia, pero van de la mano.Estamos muy cerca. Pero Andalucía tiene un plato, que es la mazamorra, un salmorejo blanco que sí que fue el primero. Una masa con la que se alimentaban las legiones romanas. Les daba fuerza y les evitaba la deshidratación. Cuando llegó el tomate de América, nacieron el salmorejo y la porra.

-Usted, que pasó por Canal Cocina, ¿cree que hay empacho de programas de chefs?

-Es cierto que tenemos muchos. Por suerte casi todos son buenos y nuestro trabajo, el de los cocineros, es educar. La labor de estos espacios no sólo debe ser entretener, sino que debe tener una aportación cultural. Es una responsabilidad.

-¿Cómo se vive en una calle con tanta solera gastronómica?

-Feliz. No veía tanta gente disfrutando del Centro de Málaga desde hace tiempo. Abrimos frente al antiguo Orellana y justo al lado de El Chinitas. Claro que es una responsabilidad estar donde estamos y por eso queremos hacer la mejor cocina. Ya han pasado por aquí clásicos como Chiquito de la Calzada. Y más caras conocidas, pero de momento eso queda en los archivos secretos de nuestro KGB.