Niña bonita: Cocina mexicana con alma

Niña bonita: Cocina mexicana con alma

Una aproximación a los sabores tradicionales de México con un toque personal desde el Soho

Esperanza Peláez
ESPERANZA PELÁEZMálaga

Reyna Traverso es panameña, pero se hizo como cocinera en México. Formada en la Culinary Art School de Tijuana y luego con la chef tradicional Silvia Kurczayn, trabajó en varios restaurantes de Tijuana y Puerto Vallarta antes de dar el salto a España, donde pasó por el Relaix & Chateau San Román de Escalante (Cantabria), El Lago (Marbella), El Pimpi y La Deriva antes de iniciar su propio proyecto. Niña Bonita es una pequeña antojería en El Soho decorada sin pretensiones. La antojería es un tipo de local popular mexicano que se basa sobre todo en masas de maíz. Traverso añade a esta propuesta dos retos más: elaborar todos los platillos y sus componentes (masas, salsas, guisos) al estilo tradicional y de forma casera, con ingredientes mexicanos que, cuando no se encuentran, se sustituyen por productos locales, y mostrar la cocina de cada temporada. A los fogones la acompaña Antonio Lupión, un cocinero malagueño con gran solvencia técnica. Lo primero que sorprende en Niña Bonita es la diversidad de propuestas. «En España la idea de la cocina mexicana está demasiado condicionada por el tex-mex, y México va mucho más allá de tacos y salsas picantes. Es una cocina muy compleja, llena de matices y elaboraciones delicadas», explica.

Niña bonita

Dirección
Callle Martínez Campos, 16 (Soho)
Teléfono
691031434
Cierra
Domingos
Precios
Tacos de pescado (2): 6,50 €. Manchamanteles: 12 €. Pastel de tres leches: 4,50 €

Aquí, junto a clásicos como el guacamole con totopos caseros o los tacos (que se pueden probar junto con una cerveza por 3,50€, en variedades como pescado con col, crema agria, pico de gallo y salsa roja; cochinita pibil con salsa Xinepic o tacos al pastor con lima, piña y cilantro); las gorditas (tortillas gruesas de maíz fritas) de cerdo confitado o los sopes (tortillas gruesas) de pollo con queso, tamarindo y chile chipotle), se puede comer, en invierno, una reconfortante sopa de tortilla con chile pasilla, epazote y queso fresco, o un paté de higaditos de ave con salsa de naranja, canela y plátano macho.

En los principales, sorprenden propuestas refinadas y técnicamente muy cuidadas, como las cigalas con mantequilla tostada, frijoles bayos y arroz, el pipián de picantón con setas de temporada, salsa de cacahuete y pipas de calabaza y mezcla de chiles secos, el ‘manchamanteles’ (mole afrutado del Estado de Michoacán con chile ancho y guajillo, manzana, batata y plátano macho), o la costilla de cardo lacada con naranja, miel de castañas, frijoles negros y pico de gallo. Los principales se sirven con tortillas caseras calientes para acompañar. En el capítulo de postres, clásicos mexicanos como el pastel de tres leches y helado de caramelo salado o el pastel de queso con ate de guayaba y palanqueta de cacahuetes. En el apartado de bebidas, además de varios tipos de cerveza sorprenden interesantes vinos malagueños y tequilas.

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