La Milla: Un restaurante de playa en Marbella

La Milla: Un restaurante de playa en Marbella
SUR

Técnica sencilla aplicada a un producto de alta calidad

ENRIQUE BELLVER

Sus propietarios, Luis Miguel Menor y César Morales, lo definen como un 'gastrobeach'. Yo, personalmente, y después de casi dos experiencias vividas en este local, prefiero definirlo como un 'restaurante de playa', así de sencillo y en el sentido más literal de la palabra. La Milla es uno de los grandes restaurante a pie de playa, mejor todavía, metido en plena arena, que hoy tenemos en toda nuestra costa. La calidad de la materia prima, las técnicas de cocina y la profesionalidad de quienes trabajan aquí lo hacen posible. Cuando los conocí ambos trabajaban en el Hotel Los Monteros, uno como jefe de cocina y otro como responsable de alimentación y bebidas. Desde hace cuatro años más o menos regentan este local emblemático y preferido por quienes gustan de una cocina marinera sin dobleces, bien ejecutada y con un producto fuera de toda duda.

La Milla es además uno de los restaurantes que tienen una mejor carta de vinos atendiendo a la diversidad y origen de todas sus referencias. Por poner un ejemplo y dentro de los vinos internacionales, nos vamos a encontrar un apartado con más de catorce champagnes distintos, pero también con otros espumosos franceses blanc de blancs, blanc de noirs y, por supuesto, vinos franceses, alemanes e italianos junto a blancos, rosados y tintos de esos países y de un buen número de denominaciones de origen españolas. En fín, una carta de vinos que hace las delicias y eleva el paladar de todo buen aficionado al mundo del vino y que como mucho podremos encontrar otras similares en cuatro o cinco restaurantes de Málaga.

Los datos

Dirección:
Playa de Nagüeles. Urb. Los Verdiales .
Teléfono:
952 009 080
Web:
amillamarbella.com
Cierra:
Ningún día.
Algunos platos:
Langostinos pil pil:16,95 euros; Espeto de calamar, 22 euros; Arroz ibérico: 18,95 euros.
Valoración:
Cocina 9; Sala 8; Carta Vinos: 9. Calificación: 9/10.

Como el producto es la estrella de la casa, la cocina de Luis Miguel es una cocina basada en el llamado 'kilómetro 0', es decir, una cocina que se nutre y aprovisiona en gran parte de todos los productos que se encuentran en los alrededores del restaurante, bien sean procedentes del mar como aquellos que proceden del interior de nuestra provincia. Junto a algunas ensaladas y unas pocas carnes, la mayoría de la carta está centrada en lo que el mar puede depararnos a diario. Lo mejor es echar un vistazo a las sugerencias del día y dejar que sea César el que nos aconseje y, si es posible, nos haga el maridaje de platos y vinos. Hay que empezar con unas quisquillas crudas que se presentan con la cabeza frita para que pueda comerse entera. La suavidad y textura de la quisquilla con dos puntos de cocina distintos es realmente atractiva, y después continuar con una trilogía de conchas a la brasa (ostras, bolos y conchas finas) que tienen un sutil toque ahumado que envuelve el paladar.

Si estos entrantes los maridamos con un blanc de noirs Gobillard et Fils, mejor que mejor, ya que el siguiente vino, una manzanilla Xixanto, es perfecta para un besugo frito que se sirve entero y troceado y las gambas al pil pil estilo La Milla, aunque este es el plato que menos me sorprendió por su exceso de pimentón y aceite. La comida en La Milla no puede continuar sin probar un espeto, el de salmonete está espectacular, lo mismo que el broche final, un arroz campero, y el postre, milhojas de nata con helado de leche merengada.

Una vez se visita esta casa ya no nos podemos extrañar de que La Milla esté de moda.

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