La Solana: la mar como inspiración

Abraham Garrote propone en este restaurante de Fuengirola una cocina personal y creativa basada en pescados de cercanía

ESPERANZA PELÁEZ

La pesca submarina hizo que este cocinero pasional descubriera la riqueza de los fondos marinos y se decidiera a abandonar su carrera de informático por la aventura de la restauración. En el viaje, a Abraham Garrote le acompaña su mujer, la navarra Marta Galdiano, también ingeniera reconvertida en este caso en jefa de sala. La Solana no es un restaurante al uso; es un proyecto gastronómico arriesgado, personal y edificado detalle a detalle con amor.

Desde la despensa, que se abastece con verduras y hortalizas del huerto de la familia de Marta (igual que los vinos, que proceden de la bodega familiar Los Llanos de Belvís), cerdo ibérico de Extremadura, tierra de la que procede Abraham, y pescados y mariscos de cercanía que éste escoge diariamente en lonjas y mercados, hasta la concepción del espacio, acogedor, amplio y vestido con elementos como las mesas y sillas de fabricación artesanal y con elementos como una pequeña biblioteca de cocina; el servicio delicadamente cordial de Marta, y por supuesto la cocina.

Datos de interés

Dirección y teléfono:
Avda. Ramón y Cajal, 22 (Fuengirola). Teléfono: 951259748.
Cierra:
Lunes y domingos noche.
Tipo de cocina:
Marinera creativa
Precios:
Menú degustación, 55 euros. Carta, 35 euros.

Abraham Garrote ama la mar y se propone en su trabajo desde la reivindicación de pescados poco conocidos o valorados, hasta el reto creativo constante. La pintarroja, el jurel real o la caballa son tratados con un mimo tan exquisito como el atún rojo, el salmonete o los voraces del Estrecho. Para disfrutar del menú degustación de La Solana en plenitud, la norma es avisar con dos días de antelación. A partir de ahí se desarrolla un proceso creativo que comienza ante las mesas de pescado de los proveedores de confianza del chef y continúa en la cocina, donde el reto es siempre sorprender. De hecho, es casi imposible repetir platos en el menú degustación de una visita a otra: «si un cliente me pide algún plato, se lo hago, pero mi consigna es buscar elaboraciones, técnicas y combinaciones nuevas», explica. Entre los bocados más recientes de su repertorio podrían citarse el corneto de cigala, naranja y zanahoria, el canelón de bogavante, aguacate y cereza, la brandada de corvina envuelta en sisho frito, nigiri de jurela real (uno de los pescados favoritos de Garrote), gazpacho acevichado de concha fina, ajoblanco de nuez con cereza y botarga, chipirón 'sucio' con sobrasada de bellota y ajoarriero...

Abraham Garrote (en el centro de la imagen superior, con su equipo tomándose un descanso. / Daniel Maldonado.

Si se aparece de improviso, La Solana cuenta con una carta escueta pero bien construida con platos como el micuit de foie con frutas confitadas, risotto de marisco, cordero a baja temperatura con cuscús y calabaza o el entrecot tallado con espuma de boletus y patatas deluxe. Los platos de pescado se sacan de la carta y cada día se ofertan varias sugerencias que permiten aproximarse a una cocina de pescado valiente y única.

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