Las frutas más extrañas que se pueden encontrar ahora en Málaga

Salak Bali o fruta piel de serpiente, Koubo fruit, carambola y mangostán, son algunas de las más exóticas

Las frutas más extrañas que se pueden encontrar ahora en Málaga
Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La globalización ha hecho posible algo que parecía imposible no hace mucho: disponer de frutas de muy distintas procedencias todo el año. Existe de hecho un creciente mercado de frutas exóticas y tropicales en el mundo que lleva tiempo siendo una oportunidad para la exportación. Un ejemplo de ello son el aguacate y el mango, los más conocidos en la provincia gracias a que somos productores, los únicos en Europa con una cosecha suficientemente importante desde el punto de vista comercial.

Málaga y la Costa del Sol, además, como destino turístico y zona de residencia de personas de muy diversas procedencias, se ha convertido en destino de frutas de los más exóticas durante todo el año. Existen tiendas especializadas, tanto para mayoristas como minoristas, dedicadas al venta de frutas y hortalizas exóticas cuyo lema es «si existe, te lo podemos traer». Un ejemplo es Málaga Natural, empresa instalada en Mercamálaga y especializada en la importación de frutas increíbles que se cultivan en lugares lejanos, que nunca antes se han visto por estas latitudes. Málaga Natural trabaja los 12 meses del años trayendo a la provincia frutas y hortalizas que ya se han hecho con un mercado entre el público en general como en el sector hostelero. Otro ejemplo es Antonio y Salomé, instalada en los puestos 56 y 57 del mercado de Atarazanas, especializado también en frutas y verduras exóticas.

Darse un paseo por ambos establecimiento es como viajar por el mundo, ya que es posible encontrar en sus estantes frutos de los más exóticos.

Y cuáles son esas frutas extrañas que ahora se pueden comprar en Málaga. Aunque pueda perecer que son pocas, la oferta es amplia y variada. Ahora es fácil ver pitayas, mangostán, patatas moradas de Perú, plátano rojo, caviar cítrico, rambután, rambután, guayaba e incluso Jack Fruit.

Sin embargo, hay algunas que nunca antes se han visto en la provincia. Este es el caso del Koubo Fruit o el Salak Bali o fruta de piel de serpiente, por mencionar alguna.

Koubo fruit

El koubo es el fruto de un cactus columnar originario de Perú (Cereus peruvianum). Suele venderse por aquí como cactus ornamental. Por ello, ver su fruta por primera vez en Málaga es toda una novedad. Procede de Israel, de la arena del desierto. Se consume en fresco y su precio mayorista ronda los 8 euros el kilo. Quienes la han degustado dicen que su sabor es parecido al del chumbo o la pitaya, que también es una cactácea.

Israel es el único país donde se cultiva comercialmente el koubo. Su fruto puede cosecharse durante todo el año y puede prescindir del agua durante mucho tiempo.

Los cactus esparcen sus semillas cuando se abren las grietas de la fruta, lo cual es un problema para los agricultores que desean que su cultivo llegue a los consumidores en buenas condiciones.

Salak Bali o fruta piel de serpiente

La Salacca zalacca es una especie de palmera que pertenece al género Salacca.

La palmera es de tallo muy corto, con hojas de hasta seis metros de largo. Sus frutos crecen en racimos en la base de la palma. Su fruto es el Salak o Fruto piel de Serpiente. También recibe el nombre de Cayigo y Kay. Su forma es oval o fusiforme de unos cinco centímetros de largo. Está cubierto de escamas marrones que recuerdan la dura piel de una serpiente. Su carne es de color amarillo tostado y en su interior guarda un hueso. Es una fruta dulce muy usada en Malasia para hacer dumplings dulces o para curry en Tailandia.

Se consume en fresco y su sabor es mezcla de pera, níspero, uva e incluso piña. En Málaga el precio de venta al público actualmente es de 2,50 euros la pieza. No es muy conocida, sin embargo cuando está de temporada en Indonesia, no suele faltar en algunos establecimientos malagueños como Antonio y Salomé en Atarazanas

Mangostán

Es una fruta exótica, probablemente de las más apreciadas. Tanto es así que se la conoce como la «reina de las frutas», sobre todo por su exquisito sabor. Pertenece a las Gutíferas, familia de árboles tropicales de Asia y América. También se lo denomina mangostino, mangostín y mangosto.

Procede de Indonesia. Se trata de una fruta de sabor agridulce,parecida a un cítrico, con corteza dura y redonda, que se vuelve roja cuando se madura. En los últimos años la demanda del mangostán ha crecido en Europa y en América, por su valor nutricional. Proviene del Garcinia Mangostana que es el nombre del árbol que produce esta fruta. Puede llegar a tener un altura de 25 metros.

Para abrir un mangostán, hay que cortarlo por la mitad con un cuchillo, y la parte comestible es la pulpa blanca. Lo más habitual es consumirlos como una fruta fresca.

Los mangostanes maduros se pueden conservar sin problema durante tres a cuatro semanas a una temperatura adecuada. Si están guardados en espacios cálidos, secos y cerrados, pueden conservarse entre 20 y 25 días. Si pasa más de ese tiempo, la corteza se vuelve dura y difícil de abrir. En las regiones de Tailandia los árboles tardan de 12 a 20 años en dar frutos, mientras que en Panamá y Puerto Rico han llegado a darlos a partir de los seis años. La que se vende en Málaga es de importación.

Rambután

Al igual que el mangostán, el rambután suele ser de importación. Es un fruto que pertenece a la misma familia que el litchi, las Sapindáceas, formada por más de 1.000 especies de árboles y arbustos distribuidos por regiones cálidas de todo el mundo. De hecho, se le conoce también, debido a su aspecto, como «Litchi peludo». Se trata de una fruta de sabor dulce, muy agradable al paladar y de consistencia similar a la de las uvas. Es fácil de comer. Hay que partirla por la mitad y quitarle el hueso central. Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. Según la empresa Exotic Fruit Box, se trata de un fruto pequeño, de forma ovalada, con cierto parecido a la pulpa de la uva. De sabor fresco, dulce, jugoso y un poco ácido a la vez. Su aspecto exterior está formado por una delgada capa alrededor de la pulpa, rodeada de «espinas» o «pelos» inofensivos al tacto. Su color es rojo por fuera, blanco en el interior y contiene dentro de la pulpa una semilla venenosa.

La fruta se da en racimos. El árbol es perenne, y puede alcanzar una altura de 10 a 25 metros. Existen tres tipos de árboles. Los que dan fruta (hembra), los que no producen fruta (macho) y los hermafroditas.

Guayaba

Es un fruta exótica que está en plena temporada. A diferencia de las demás,. Esta si se cultiva y produce en Málaga, aunque debido a que es poco conocida no es fácil encontrarla en los canales tradicionales. La guayaba es un fruto procedente de Centroamérica que hoy en día se cultiva en todos los países con clima tropical como Colombia, Brasil, India, México y España, según la firma malagueña Exótic Fruit. Su sabor es una mezcla de pera, membrillo e higo con una pizca de fresa. Por fuera puede ser lisa o rugosa, verde o amarilla y por dentro siempre firme, jugosa y tierna.

El árbol del que procede, llamado guayabo, tiene una altura máxima de 10 metros de altura y tiene muchas ramas. El fruto es fácilmente reconocible gracias a su corteza fina y suave de color cobre y por el atractivo que presenta el tronco, que puede alcanzar un diámetro de 25 centímetros. Una caja de dos kilos y medio puede alcanzar los 25 euros.

Para consumir la guayaba hay que pelar su cáscara exterior y luego extraer las semillas de su interior. Se puede consumir fresca, pero también se puede cocinar. El zumo de guayaba y el batido de guayaba son otras formas muy populares de consumir esta fruta.

A pesar de que hay poca producción en Málaga, existe mucha demanda.

Carambola o fruta estrella

Se produce en Málaga desde hace unos años, aunque todavía en poca cantidad. Es un fruto pro descubrir, pero que cada año que pasa tiene más seguidores. Ahora está en producción, por lo que es un buen momento para consumirla.

Se trata de un cultivo originario de Asia tropical, aunque se ha extendido a otras regiones tropicales como Málaga y Granada. Es precisamente en estas zonas donde más productividad presenta y donde los frutos son de mayor calidad. En la provincia malagueña, La Mayora lleva tiempo realizando ensayos con el cultivo para comprobar su adaptación. Es un árbol de lento crecimiento, de porte arbustivo y denso follaje. Su copa es redondeada y muy ramificada. Puede alcanzar entre 7 y 10 metros de altura. La fruta es de color amarillo anaranjado cuando está completamente madura. Su forma es alargada y ovalada con cinco aristas muy marcadas, que en corte transversal tiene forma de estrella de cinco puntas. Las rodajas de carambola son ideales para decorar todo tipo de platos. No tiene semillas o son muy pocas. La pulpa es crujiente, jugosa, con agradable sabor agridulce. Se puede consumir fresca, en jugos y cócteles.

Lo ideal es su conservación en un lugar fresco alejado del contacto directo con la luz solar. Si a la hora de comprar el fruto presenta un aspecto verde es recomendable dejarlo a temperatura ambiente (20°C). Cuando la fruta haya alcanzado su madurez se recomienda guardarla en la nevera a una temperatura de 5°C mínimo, siendo estas las condiciones óptimas para su conservación hasta las tres semanas.

El carambolo produce 300 frutos aproximadamente por planta.

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