Estudiantes malagueños en el Basque Culinary Center: una generación seducida por el sabor de la memoria

Eliane Draguet, Federico Bocalandre y Sebastián Lara. /
Eliane Draguet, Federico Bocalandre y Sebastián Lara.

Eliane Draguet, Sebastián Lara y Federico Bocalandre, participaron en el servicio de sala y cocina, pero hicieron un hueco para hablar de su experiencia en el centro

SUR

Un rato antes de la cena 'Andalucía a 6 manos', que ponía el broche final a las jornadas sobre gastronomía andaluza en el Basque Culinary Center, el comedor era un ordenado hormiguero donde los estudiantes, con inusitada solvencia, atendían cada detalle. Tres malagueños, Eliane Draguet, Sebastián Lara y Federico Bocalandre, participaron en el servicio de sala (los dos primeros) y cocina (Federico), pero hicieron un hueco para hablar de su experiencia en el centro, sus aspiraciones y sus descubrimientos. «Yo soy un enamorado de la cocina desde los siete años. Siempre tuve claro que quería estudiar aquí y me preparé expresamente. Soy feliz en la cocina, y aunque aquí nos muestran muchos caminos profesionales, aspiro a cocinar en restaurantes», cuenta Bocalandre, marbellí igual que Eliane Draguet. Sin embargo, ella y Sebastián Lara, alumno de Segundo y natural de Torremolinos, confiesan que su paso por el Basque les ha abierto el campo de las miras profesionales. «Yo soy un enamorado de la cocina. Desde pequeño he ido con mis padres a restaurantes y vine aquí porque me quiero dedicar profesionalmente a ella, pero es cierto que en el Basque las salidas profesionales se multiplican», dice. Eliane Draguet, que cambió la idea de estudiar Medicina por la matrícula en el grado universitario en Gastronomía y Artes Culinarias en cuanto visitó el centro, confiesa que ha tenido un flechazo con la repostería. «Especialmente eso y la panadería me han conquistado». Sin embargo, igual que sus compañeros, mostró que la formación que reciben en sala es de alto nivel. Eliane cursa Primero y no pudo asistir a las jornadas; solo al servicio. Sebastián se apuntó en cuanto se enteró. «Me he sentido orgulloso de la presentación que se ha hecho de la gastronomía andaluza, y me han interesado mucho los vinos generosos», comenta. Tanto a él como a Federico les conquistó también la ponencia de Dani Carnero, porque ambos confiesan que llegaron a la cocina por los guisos de sus abuelas.