Óleo: Dos estilos y dos cocinas

Óleo: Dos estilos y dos cocinas

Una mezcla de sabores y productos complementarios

Enrique Bellver
ENRIQUE BELLVER

Óleo está que se sale por muchos motivos. La cocina que ofrece, una combinación, que no fusión, de platos mediterráneos con otros de raíz asiática y peruana, junto con la calidad del producto, la amabilidad y jovialidad del servicio y, algo muy importante en estos tiempos, la buena relación entre calidad y precio, hacen que lo que empezó siendo un lugar para comer de manera informal y rápida se haya convertido en uno de los restaurantes con más entidad gastronómica de la ciudad y no lo que en principio pudo parecer, es decir, un sushi bar con algunos platos de cocina creativa. El tandem formado por Sergio del Río y Rui Junior funciona como la maquinaria de un reloj de precisión. Sergio al frente de la cocina creativa con base y fundamento en la cocina tradicional, y Rui al frente de los sushis y derivados de platos fríos.

La carta es muy explícita; por un lado la cocina mediterránea a base de ensaladas, huevos y carnes con guiños a ciertas reinterpretaciones de cocina oriental, pues platos como los rollitos crujientes de langostinos macerados en soja o el sorprendente rollito vietnamita de chivo lechal malagueño así lo confirman, incluida la versión que Sergio hace de uno de esos platos con más presencia en los restaurante chinos, me refiero al pato Pekín. Aquí, en Óleo, este plato cobra una relevancia especial, pues se cocina un magret con salsa hoisin, una salsa semidulce que está considerada en la cocina vietnamita y china como la 'salsa barbacoa' de esas cocinas, y con encurtidos que le aportan un toque de acético muy sutil. Creo que es de los platos de carne de la carta en los que Sergio ha conseguido la cuadratura del círculo. Pero también en el mismo apartado de carnes nos vamos a encontrar elaboraciones mucho más clásicas, pensadas sin duda para aquellos comensales que optan, por encima de otros conceptos que debe reunir un plato, por el producto en su estado más natural. De esta forma es como se prepara la presa ibérica, en forma de abanico y con la sola concesión de un acompañamiento de chutney de cebolla roja, o el lomo de atún, sutilmente marcado en la plancha y servido con puré de patata y un tomate semiseco de Álora.

Datos de interés

Dirección
C/ Alemania s/n.
Teléfono:
952 21 90 62.
Web:
oleorestaurante.es
Cierra:
Domingo noche.
Algunos platos:
Ceviche de jurel: 6,5 ; Niguiri ventresca, 5,5; Pato Pekín, 15 euros.
Valoración:
Cocina, 8,5; Sala 7,5; Carta vinos, 7.
Calificación:
8,5/10.

'Sushi bar' es el segundo bloque de la carta de Óleo. Aquí todo recae sobre Rui Junior, hoy uno de los mejores especialistas en este tipo de cocina que tenemos en Málaga. Muy pulcro y honesto a la hora de confeccionar los diferentes sushis, bien sean nigiris o uramakis. Me gustaron mucho (pues el arroz estaba en su punto perfecto, es decir, un poco untuoso y medianamente templado, ya que cuando el arroz del sushi está frío le resta elegancia e incluso sabor), los niguiris de quisquilla, el de ventresca de atún con trufa y el de steak tartar. Como guiño a la cocina peruana, el tiradito de pez limón con trufa espolvoreada lleva camino de convertirse en plato obligatorio de la carta, como le ocurre al ceviche de pez limón.

La carta de vinos, muy en conconancia con el carácter y la clientela que acude a esta casa. El servicio, muy joven y profesional, atiende con corrección y de manera rápida bajo la supervición de Rafael García. En conjunto, es uno de esos restaurante de cocina informal que pisan con más firmeza en el panorama gastronómico malagueño.

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