¿Cómo elegir una buena alcachofa?

¿Cómo elegir una buena alcachofa?

Comienza la temporada de esta hortaliza en el campo malagueño, donde la producción supera las 7.000 toneladas anuales

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La alcachofa es uno de los cultivos hortícolas de invierno más importantes del campo malagueño. Se encuentra, de hecho, entre los diez primeros en cuanto a superficie, sólo después del tomate, las habas verdes, la cebolla, la zanahoria, el ajo, las judias verdes o el espárrago. En 2017 la superficie de cultivo superó las 420 hectáreas. Además se da en todas las comarcas malagueñas, en mayor o menor media, en parte gracias que los agricultores permanecen fieles a esta hortaliza. No obstante, son los productores del Valle del Guadalhorce, sobre todo Churriana y Alhaurín de la Torre, y en menor medida Campanillas, los que más superficie le dedican. También es cultivada de la comarca de la Axarquía.

Málaga produce casi una cuarta parte de la producción de alcachofas de Andalucía, un cultivo que ocupa en torno a las 2.000 hectáreas. En Andalucía, el cultivo tiene especial importancia en Granada y Sevilla, y fuera de la comunidad autónoma en Murcia, Valencia y Navarra. En Granada este cultivo destaca especialmente en Zafarraya, que, por otra parte, es la única zona de España productora de alcachofa en los meses de verano.

La cosecha comienza en noviembre se prolonga hasta mayo

Según datos del Ministerio de Agricultura, Murcia es la principal región productora, con 7.281 hectáreas; seguida de la Comunidad Valenciana, con 3.825 hectáreas, y Andalucía, con 2.078 hectáreas. En el conjunto de España hay en torno a las 15.439 hectáreas. Otras zonas significativas son Navarra, con 957 hectáreas, o Cataluña, con 779. En Europa, Francia, España e Italia aglutinan el 80% de la producción y el consumo mundial.

Al igual que en el resto de España, también en Málaga, la variedad Blanca de Tudela es la más cultivada. En la provincia el 90% es esta variedad, por ser también la más consumida a nivel nacional y en Andalucía. El resto son variedad híbridas.

La Asociación Alcachofa de España en su V Asamblea General Anual, celebrada en la feria internacional Fruit Attraction, señaló que prevé un crecimiento del consumo de alcachofa de un 5% en nuestro país en esta nueva campaña, gracias a un incremento de su calidad debido a la abundancia de lluvias durante el otoño.

Los malagueños Manuel y Francisco Torres son de los principales productores de alcachofa de la provincia. Cultivan cada año unas 30 hectáreas de esta hortaliza. Son productores, pero también comercializadores. La mayor parte de sus producción la destinan al mercado andaluz (Granada, Córdoba, Sevilla, Cádiz y Málaga, fundamentalmente). Comenzaron la campaña de plantación a mediados de julio y la finalizaron en agosto. De esta manera consiguen alargar también la cosecha de noviembre a mayo. Los hermanos Torres además utilizan un sistema de riego por goteo autocompensado con bombas analizadoras del agua para garantizar que todas las plantas, estén donde estén en la explotación, reciben la misma cantidad de nutrientes. Según Francisco Torres, el sistema es israelí y permite además el uso de abonos líquidos.

Pero, ¿cómo elegir las mejores alcachofas a la hora de comprarlas? Para Francisco Torres, lo que hay que tener siempre en cuenta es que esté bien formada, que no tenga pinchos, que las hojas no estén abiertas, que estén redonditas y prietas, que pesen y cuanto al tamaño, que se puedan abrazar con la mano.

La alcachofa es una verdura que pertenece a la familia de las Asteráceas (Compuestas) con más de un millar de géneros y más de 20.000 especies, de las que muy pocas se cultivan. Es una planta oriunda del norte de África. Es propia del invierno. La mejor temporada es durante el otoño, hasta las primeras heladas de diciembre. En primavera es cuando finaliza la cosecha de alcachofas en el área mediterránea. El clima cálido y seco hace que las hojas del fruto se abran, pierdan ternura, consistencia y adquieran un sabor amargo.

Hay otros productores que aconsejan que a la hora de adquirir este producto, si se trata de la alcachofa nacional, se tenga en cuenta su tamaño, ya que las más pequeñas son las más tiernas. Deben tener un color homogéneo, que sean tersas y firmes y no tengan hojas marchitas. De todos modos, el color depende mucho de la variedad. Para Torres, lo mejor es que presente un color «verde oscurito». Se deben almacenar en lugares frescos. Si se introducen en una bolsa de plástico cerrada y se dejan en el frigorífico, se conservarán una semana.

Otras variedades cultivadas en Francia e Italia tienen un ligero tono violeta en sus hojas y su forma es bastante más redondeada.

La alcachofa tiene menos de un 1% de grasa y poca cantidad de hidratos por lo que su valor calórico es muy bajo. Se trata de una verdura polivalente que se puede consumir frita, cocida, estofada en guisos, laminada y crujiente a modo de chips o incluso cruda cuando se trata de variedades pequeñas y tiernas.

 

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