David Orellana, antiguo alumno de La Cónsula, mejor sumiller de Málaga

David Orellana (primero por la izquierda), Luis Manojo (presidente de la Asociación de Sumilleres de Málaga), José Antonio Pino (3.º) y Christian Postigo (2.º)/SUR
David Orellana (primero por la izquierda), Luis Manojo (presidente de la Asociación de Sumilleres de Málaga), José Antonio Pino (3.º) y Christian Postigo (2.º) / SUR

El responsable de sala de un restaurante de Barcelona se impone en el concurso celebrado en La Cónsula

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Ha dejado por unos días su responsabilidad en el restaurante Mut de Barcelona para participar en el concurso anual de sumiller de Málaga. Era la cuarta vez que se presentaba, y el esfuerzo en esta ocasión ha merecido la pena: David Orellana, antiguo alumno de La Cónsula, se ha alzado con el premio al mejor sumiller de Málaga en el concurso celebrado este martes en la escuela de hostelería de la capital. David no viajó solo a Málaga: le han acompañado Kim Díaz, propietario, y Alberto Casado, metre del restaurante en el que trabaja, Mut, situado en la zona de la Diagonal de la capital catalana. «Se han llevado una excelente impresión de La Cónsula, no imaginaban el nivel que hay en la escuela», señala el joven, de 27 años, natural de Lucena y que estudió en la escuela de hostelería durante los cursos 2011/2013.

Cuando terminó sus estudios trabajó dos años en Málaga, pero cuando comprobó que aquí no podía aprender mucho más se marchó a Barcelona. «Aquí no encontré cursos específicos para sumiller, así que tuve que hacer las maletas y marchar para Barcelona». Allí trabaja en Mut, un local especializado en vinos y donde se trabajan los productos frescos del mercado. Cuando puede «me escapo para Málaga», para visitar la ciudad y «probar nuevas referencias; se está haciendo muy buen trabajo en las bodegas, los vinos de Ronda están destacando», asegura.

La Cónsula «abre muchas puertas, tanto en Barcelona como a nivel internacional», asegura David, que agradece a la asociación de sumilleres y a la escuela «el esfuerzo para organizar un concurso de esta calidad y nivel».

El nuevo mejor sumiller de Málaga reconoce que ha sido una prueba «de mucha dificultad, que requiere de conocimientos y también de mucha templanza y serenidad». Los participantes se enfrentan a varias pruebas, ante un jurado formado por una veintena de personas. La primera es de contenido teórico, con preguntas sobre tipos de vinos, licores, quesos, puros, incluso comida gourmet, como jamón o paté, tanto nacionales como internacionales. Luego tienen que realizar una cata a ciegas de vino blanco y tinto. Los tres finalistas pasan otras pruebas, como nuevas catas, pruebas de destilados, toma de comandas, una prueba de idiomas, un examen de uniforme, una mesa de carta errónea (una lista de vinos con añadas o nombres mal puestos que tienen que descubrir) y finalmente una prueba de decantación.

Para David Orellana, que se ha presentado a este concurso en anteriores ocasiones, es fundamental «perder el miedo escénico y la vergüenza» para superar la presión a la que se enfrentan durante las pruebas, con un jurado «muy exigente, de gran nivel».

El concurso está organizado por la Asociación de Sumilleres de Sala de Restaurantes y Hoteles de la provincia de Málaga, que preside Luis Manoja, Nariz de Oro de Andalucía 2002 y tercero de España en 2003. En esta edición, el segundo puesto ha sido para Christian Postigo, ganador el año pasado, sumiller en el restaurante malagueño La Alvaroteca. El tercer puesto ha sido para José Antonio Pino, también finalista en la pasada edición, y sumiller en el Ocean Beach Hotel de Mijas.

 

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