Dani García consigue la tercera estrella Michelin

Dani García, anoche en el pabellón Carlos Lopes de Lisboa, con sus tres estrellas. /J. G.
Dani García, anoche en el pabellón Carlos Lopes de Lisboa, con sus tres estrellas. / J. G.

El marbellí es el único cocinero que obtiene el máximo reconocimiento en la nueva edición de la guía, en la que el resto de los restaurantes de la provincia mantienen sus brillos. El propietario de Skina en Marbella consigue otro reconocimiento por Clos en Madrid

Marina Martínez
MARINA MARTÍNEZ

Se confirmaron los pronósticos. Dani García ha hecho historia. El marbellí se ha convertido en el primer tres estrellas Michelin de Málaga al ganar una más para su restaurante que lleva su nombre en Puente Romano. La recibía este miércoles en una gala celebrada en el Pavilhão Carlos Lopes de Lisboa, incorporándose así al podio de los once triestrellados que completan El Celler de Can Roca, Arzak, Akelarre, ABaC, Aponiente, Lasarte, DiverXO, Azurmendi, Martín Berasategui y Quique Dacosta (este año se apea de él Sant Pau, de Carme Ruscalleda, por cierre). Como destacaban desde la Guía Michelin, los inspectores han otorgado al marbellí la máxima distinción «gracias a su manera única de reformular la cocina andaluza en clave contemporánea, haciendo que cada elaboración narre una historia diferente en base a un producto que enlaza con la tradición local». Asimismo, se mostraron sorprendidos especialmente por «el juego de contrastes» y por «la puesta en escena de buena parte de sus platos».

Ha sido la gran noticia de esta edición de la guía, en la que conservan sus brillos el resto de los restaurantes malagueños: José Carlos García (único en la capital); El Lago, Messina y Skina, en Marbella; Sollo (Fuengirola); Bardal (Ronda); y Kabuki Raw (Casares). Todos celebran mantenerlos, aunque uno de ellos está especialmente contento. Es Marcos Granda, alma mater de Skina, que consigue su primera estrella en Madrid con Clos, restaurante que abría hace apenas un año en la capital. También está de enhorabuena José Carlos García, reconocido en la categoría Bib Gourmand (buenas mesas a menos de 35 euros) por Cáfé de París, proyecto con el que ha renovado, y recuperado, el mítico establecimiento que han comandado sus padres durante casi cuarenta años.

Y hasta ahí las novedades que trae para Málaga la edición 2019 de la Guía Michelin. Si abrimos un poco más el objetivo, vemos otras dos nuevas estrellas en Andalucía. Las que recaen en Bagá (Jaén), «por su propuesta arraigada y actual, basada en los productos autóctonos»; y Lú Cocina y Alma, en Jerez de la Frontera (Cádiz), «un local muy particular donde los comensales son transportados al cuento de 'Alicia en el país de las maravillas' para allí presentarles una original fusión entre la gastronomía francesa y la andaluza», advierten los responsables de la guía. El firmamento autonómico se queda, por tanto, en 22 estrellas (diez en Málaga) y 39 Bib Gourmand (seis en la provincia malagueña), con Aponiente y Dani García Restaurante como únicos triestrelllados y perdiéndose la categoría de biestrellado al ganar el marbellí la máxima distinción.

Así se daba a conocer este miércoles en la primera gala de presentación de la prestigiosa guía en el país vecino. «Portugal se ha convertido en un destino turístico de referencia y buena parte de ese éxito radica en el auge de su gastronomía. Es cierto que la cocina tradicional lusa siempre ha contado con el beneplácito del público foráneo. Sin embargo, hoy confirmamos un vigoroso impulso en la alta gastronomía de este país, habitualmente a cargo de una generación de jóvenes chefs», declaraba el director internacional de las guías Michelin, Gwendal Poullennec.

En el resto de España también hay jugosas novedades dentro de un total de 1.447 restaurantes seleccionados (frente a los 1.627 de la pasada edición). Se coronan con dos estrellas Cocina Hermanos Torres en Barcelona, «donde los mediáticos gemelos Sergio y Javier han integrado los fogones en la experiencia culinaria del comensal al convertir su establecimiento en una gran cocina abierta con mesas»; El Molino de Urdániz en la localidad navarra de Urdaitz, donde, justifican desde Michelin, el chef David Yárnoz propone, «a base de talento y personalidad», una cocina creativa que exalta los productos de proximidad; y el original restaurante Ricard Camarena de Valencia, «que sorprende tanto en lo estético –el restaurante se encuentra en el Bombas Gens Centre d'Art– como en lo gastronómico, con una cocina elaborada a partir de productos rigurosamente seleccionados en los cultivos de su entorno». En Portugal, el restaurante Alma de Lisboa, ubicado en el bohemio y turístico Chiado, ha generado una «muy buena impresión» a los inspectores. El chef Henrique Sá Pessoa les ha cautivado con una propuesta «muy técnica, divertida y repleta de matices».

«Este año la selección llama la atención sobre los nuevos establecimientos abiertos por chefs ya consagrados que, a través de su experiencia, los han conducido a la distinción gastronómica. Son restaurantes con su propia personalidad como Eneko Bilbao (Bilbao), Oria (Barcelona), eMe Be Garrote (Donostia / San Sebastián) o el restaurante Terra de S'Agaró en la provincia de Girona, que siguen de cerca las líneas de trabajo de chefs emblemáticos como Eneko Atxa, Martín Berasategui o Paco Pérez. Así, es interesante señalar que el chef Martín Berasategui incorpora dos establecimientos a su espectacular lista de restaurantes con estrellas, llegando de esta manera a 10 estrellas Michelin», destacaba el director de la guía Michelin España & Portugal, José Vallés, haciendo hincapié en «el aumento notable de restaurantes estrellados en Madrid» y en la diversidad de los que se incorporan este año como el mencionado Clos ('hermano' madrileño del marbellí Skina), Yugo, La Tasquería, Clos Madrid, El Corral de la Morería Gastronómico o El Invernadero, «una casa que ha dado un toque original a su cocina vegetal y que ha regresado al corazón de la capital de la mano del chef Rodrigo de la Calle».

El equipo de inspectores, por su parte, llama también la atención sobre la aparición de nuevos enclaves de interés gastronómico, como la Costa Blanca en la provincia de Alicante. Un ejemplo es Calpe, que gana posiciones en el ranking culinario con tres restaurantes estrellados tras incorporar a la selección los establecimientos de Beat y Orobianco.

Asimismo, han recibido un brillo los siguientes restaurantes: La Barra de Carles Abellán, en Barcelona, «que propone una cocina mediterránea para descubrir el auténtico sabor del mar»; el restaurante Etxanobe Atelier de Bilbao (Vizcaya), «un espacio que juega con la cocina creativa y las nuevas tecnologías en su constante ánimo de sorprender»; Trivio, en Cuenca, donde los inspectores han descubierto una filosofía de trabajo construida en torno a la 'cocina de secano'; el restaurante Pablo de León, «que defiende una cocina leonesa de vanguardia a base de productos locales naturales y de temporada»; Ikaro, en Logroño (La Rioja), «donde una joven pareja propone una visión muy moderna de la gastronomía riojana»; un clásico como El Xato de La Nucía (Alicante), local centenario «que ha sabido evolucionar y que enriquece el recetario alicantino tradicional con platos creativos de marcado tinte mediterráneo»; el restaurante A Tafona, en Santiago de Compostela (A Coruña), donde se disfruta de una «cocina moderna de base regional, elaborada con productos gallegos o de la propia huerta de la chef»; El Molino de Alcuneza, un establecimiento «lleno de encanto» ubicado en una pedanía de Sigüenza (Guadalajara) y donde se utilizan los productos de temporada de la serranía para ofrecer una cocina contemporánea; y el restaurante Cancook de Zaragoza, que con una gastronomía creativa «consigue conquistar y divertir a sus clientes, siempre con una perfecta armonía entre los productos utilizados y el respeto por los sabores de temporada».

En Portugal, dentro de un total de 167 restaurantes, los nuevos brillos están más dispersos y, salvo el caso de Midori en Sintra (primer restaurante de cocina japonesa con estrella en tierras lusas), los inspectores Michelin han encontrado pepitas de oro gastronómicas en lugares a veces insólitos y aislados, remarcan desde la firma. Es el caso de G Pousada en Bragança que, bajo la dirección de los hermanos Gonçalves, «pone en valor la cocina moderna» de la región de Tras-os-Montes. Asimismo, cabe citar el restaurante A Cozinha de Guimarães, donde el chef Antonio Loureiro «ha sorprendido con una cocina moderna que demuestra equilibrio y sensibilidad».

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