Trece curiosidades del café que no sabías

Trece curiosidades del café que no sabías

Este 1 de octubre se celebra el Día Internacional que rinde homenaje a esta bebida estimulante. Con motivo de dicha efeméride buceamos en su historia y en sus propiedades más sorprendentes

Almudena Nogués
ALMUDENA NOGUÉSMálaga

Para muchos es su gasolina. El estimulante imprescindible para arrancar cada mañana y,conforme avanza el día, afrontar jornadas maratonianas. Una especie de cargador de batería bebible sin el que su legión de incondicionales 'no tiran' como se suele decir coloquialmente. Para otros es la excusa perfecta para reunirse con amigos y familiares en torno a una mesa y ponerse al día de las últimas batallas libradas. Sea como sea, la realidad es que hoy en día resulta difícil imaginarse la vida sin café, la segunda mercancía más comercializada del mundo tras el petróleo.

Se calcula que al año se sirven unas 400.000 millones de tazas en todo el mundo. Y el dato bien merece una efeméride. Dispuesta a que esta bebida tenga su particular homenaje en el calendario, en 2015, la Organización Internacional del Café decidió celebrar el 1 de octubre el primer Día Internacional del Café con más de 70 eventos que tuvieron lugar en 35 países. Y la fecha ya se ha afianzado en el almanaque. Este lunes, pues, el café vuelve a ser protagonista. La OIC ha instado a sus países miembros, empresas privadas, asociaciones públicas y amantes del café de todo el mundo a organizar un evento o campaña que en esta ocasión gira en torno a 'Mujeres en el café'.

En nuestro caso, aprovechamos la ocasión para repasar la historia de esta popular bebida y bucear en algunas de sus curiosidades más sorprendentes. Si eres cafetero (o si no lo eres también) sigue leyendo -a ser posible con una taza en mano:

Sus orígenes: El hallazgo de un pastor

Aunque no se sabe el origen exacto del café, muchos sitúan su aparición en la actual Etiopía. Según se explica en numerosas leyendas fue un pastor el que, tras ver el efecto que unas plantas con frutos rojizos (cafeto) tenían en su rebaño (cuyas ovejas tenían una gran actividad incluso por la noche), decidió probarlas. Se dice que tras comprobar el efecto vigorizante que tenía, llevó unas muestras a un monasterio donde los monjes lo cocinaron y lo probaron. El resultado del brebaje amargo no gustó nada, por lo que decidieron arrojar los granos restantes a las brasas para quemarlos. Fue entonces cuando el aroma de esos frutos quemados empezó a ser agradable y decidieron elaborar la bebida con ellos.

A partir de ahí el uso del café se fue extendiendo. Corría, según distintas teorías, el siglo IV o V después de Cristo y, aunque se cree que las tribus africanas consumían café desde la antigüedad, no fue hasta bien entrado el XII cuando comenzó a consumirse de manera habitual en Arabia, y hasta el siglo XV cuando comenzó a cultivarse en Europa.

Los europeos fueron lo que, a través de sus colonias en América, implantaron el cultivo del café en numerosas zonas de Suramérica que hoy día ya se han convertido en los principales productores de esta bebida.

Las primeras cafeterías

Fue en el siglo XV cuando llevaron cafetales a Yemen y Arabia, dando pie a un próspero comercio entre los países de la zona y a un consumo cada vez mayor de esta bebida energética que servía como sustituto del alcohol. Allá por el XVI se abrieron los primeros establecimientos públicos de café en Constantinopla, Grecia, Siria y Persia, lugares donde los viajeros europeos conocerían la mágica poción. El boca a boca haría el resto, propiciando en la primera mitad del siglo XVII la apertura de cafés en ciudades con gran actividad comercial como Venecia, Marsella o Londres.

Orígenes del término: el 'vino árabe'

Los europeos empezaron llamando a dicha bebida 'vino árabe'. La palabra «café» proviene originariamente del árabe «qahhwat al-bun» o «vino del grano». Esto pasó a ser «qahwah», que se transformó en «kahveh» en Turquía y, al final, se convirtió en «koffie» en holandés y «caffe» en italiano.

Temido y prohibido

Los árabes fueron los primeros en apreciar el café como bebida de socialización. Sin embargo,su extensión fue tan rápida entre los grupos de intelectuales y sabios que, en ocasiones, los emires prohibieron su consumo. Los reinos cristianos también tuvieron su particular cruzada contra esta bebida. Los protestantes y algunos terratenientes alemanes la rechazaban totalmente. Incluso algunos sacerdotes cristianos llegaron a decir que era una «invención de Satanás». En Rusia también estuvo prohibido durante años y su consumo se castigaba, en la época de los zares, con la tortura.

Así crece: una baya roja brillante

La mayoría de la gente desconoce el aspecto que tiene un grano de café antes de que esté listo para su comercialización. Todo el café empieza siendo una baya roja brillante, a menudo llamada «cereza de café». Y además el café crece en árboles, lo que sorprende a mucha gente. Los árboles pueden alcanzar hasta 9 metros de altura, pero la mayoría se cultivan de modo que crezcan solamente hasta un metro de alto para hacer más fácil su recolección.

Los países más cafeteros

La International Coffee Organization, ha elaborado un mapa que recoge que, con diferencia, es en los países nórdicos donde más café se consume. Destaca el liderazgo de Finlandia, con 12 kilos de café por persona y año. Noruega es segunda, con 9,9 kilos; Islandia es tercera, con 9; Dinamarca, 8,7; Países Bajos, 8,4; Suecia, 8,2 y Suiza, 7,9 kilos. Las bajas temperaturas y la menor duración de los días parece ser el motivo de estas posiciones. España está en una posición media, con 4,5 kilos de café por persona y año, por debajo de países de nuestro entorno como Italia (5,8), Francia (5,1) o Grecia (5,4) y casi igual que Portugal (4,3)

¿Por qué en Málaga se toma una nube?

Nube, corto, mitad, sombra... El origen de este catálogo autóctono sobre las formas de pedir un el café tiene su historia. No está escrita en los libros, pero sí en el imponente azulejo que preside el Café Central, en la plaza de la Constitución. Allí se ilustra a la perfección que a la hora de tomarlo también existen los matices. Su fundador, don José Prado Crespo, puso en marcha el local en plena posguerra. Solía contemplar desde la barra cómo cada cliente pedía su café al gusto, de modo que siempre tenía que hacer un poco más o desechar el sobrante hasta que el nivel del vaso se ajustara, exactamente, a cada exigencia.

Esa forma de señalar con los dedos era bastante imprecisa, así que don José ideó una lista con los nueve gustos diferentes a la hora de pedir el café: de menos a más cantidad. Nueve estilos diferentes con los que ajustar la dosis y aprovechar todo el género. (Lee el reportaje completo de Ana Pérez Bryan aquí)

Gracias a una cafetera se inventó la webcam

Los científicos que inventaron las primeras webcams (iniciando así toda una revolución propiciando las teleconferencias y retransmisiones en vivo a través de la red) dieron con la idea persiguiendo era otra cosa muy distinta: café caliente. Y es que para el equipo de fanáticos de la tecnología que trabajaban en aquel entonces en la Universidad de Cambridge la cafetera era imprescindible. El problema era que solía acabarse el café y acabaron hartos de dar paseos hasta ella en balde. Fue así como Quentin Stafford-Fraser y Paul Jardetzky crearon la primera webcam para poder vigilar el nivel de café que quedaba en la cafetera (conocida como la Trojan Room Coffee Pot), y así no tener que dar viajes sin éxito para comprobar si el café se había terminado. El invento fue creado en el año 1991. La cámara mostraba una imagen de 129 x 129 píxeles en blanco y negro de una cafetera situada junto al antiguo laboratorio de ordenadores de la Universidad de Cambridge. La tasa de refresco era de tan sólo 1 fotograma por segundo, pero eso era más que suficiente para saber si valía la pena levantarse a la cafetera o no.

El café más caro del mundo se extrae de las heces de elefante

Se denomina Black Ivory. Y es el café más caro del mundo. Se extrae de las heces de elefante. Su promotor, Blake Dinkin, asegura que el hecho de que los frutos pasen por el sistema digestivo del animal otorga al café un aroma suave y ligero muy característico. El 'marfil negro' se puede pedir en Maldivas y Tailandia (donde se produce en la zona norte) y cuesta la friolera de 850 euros el kilo. Nada menos que 40 euros la taza. Los granos de café son digeridos en un paso que dura entre 15 y 70 horas por el animal y contienen otros ingredientes que se encuentran en el estómago de los elefantes, y que le otorgan aromas específicos.

Guerra a la celulitis

Uno de las bondades más famosas del café en el botiquín de remedios caseros es su acción contra la celulitis. De acuerdo con un estudio de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, las cremas y lociones para la celulitis que contienen cafeína «funcionan mejor para eliminar los líquidos de los espacios entre las células e inducen a la lipólisis (movilización de las grasas)». La cafeína tiene un poderoso efecto drenante que al ser aplicado de forma tópica, ayuda a reactivar la circulación sanguínea, lo que a su vez, ayuda a romper las celdas de grasa que se acumulan en la piel y evita la retención de líquidos. ¿Un truco casero? Simplemente en la ducha, frotar con movimiento circulares granos de café molido en tu cuerpo durante 10 minutos.

Ayuda a atenuar las ojeras

Si quieres atenuar las ojeras de forma natural y sin gastar una fortuna en cremas y tratamientos, el café puede ser una excelente opción. La acción de la cafeína para reactivar la circulación sanguínea es lo que favorece la desaparición de estas odiosas manchas debajo de los ojos. Un remedio fácil de hacer en casa es preparar un café como normalmente lo haces, si está cargado mucho mejor. Una vez que esté listo, viertelo dentro de un vaso para que se enfríe y luego ponlo dentro del frigorífico. Empapa dos discos de algodón con el café, escúrrelos para que no goteen y colócalos sobre tus ojos durante 10 minutos.

Un abono para las plantas...y un limpiador de muebles

El café es un buen abono para las plantas mezclado con fertilizante y, además, ahuyenta a los insectos. Asimismo, hay quien lo usa para elaborar con él un tinte marrón con el que disimular golpes en los muebles o teñir roces. Los muebles de madera, de hecho, se pueden conservar en buen estado gracias al café. Tan solo hay que frotar con un paño toda la superficie del mueble para obtener brillo extra. Y otro truco casero más a base de café: colocar un bol con café molido – también sirve usado–ayuda a neutralizar los malos olores naturales dentro de la nevera.

Rico en vitaminas B2 y B5

El café es naturalmente rico en vitaminas B2, B5, manganeso y potasio. Su consumo ayuda a prevenir problemas de salud como el Alzheimer o ciertas complicaciones hepáticas.

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