Montana: Creatividad con sabor malagueño

Montana: Creatividad con sabor malagueño

ENRIQUE BELLVER

Montana vuelve por sus fueros. Esos mismos fueros que en 2006 le dieron fama y reconocimiento. Tras diversos avatares que no vienen a cuento, la vuelta de Pepe Nalda a la dirección del restaurante y la asesoría gastronómica de Richard Alcayde forman un tándem encaminado a que esta casa vuelva a brillar con fuerza en el panorama de la restauración malagueña. La verdad es que el conjunto se lo merece. Un espacio único en la ciudad, con un enorme y agradable jardín central y un patio donde puede disfrutarse de la carta; unos comedores interiores y un reservado muy especial, así como una terraza para disfrutar de esa copa de sobremesa, son, unidos a una buena cocina y un servicio muy profesional, mimbres suficientes para que Montana recobre todo su esplendor.

Junto a los responsables máximos se encuentran José Urdiales, un joven profesional que entró en Montana casi desde sus inicios y que ha pasado por distintos trabajos dentro del restaurante hasta llegar a ser sumiller, y Carlos Montero, que ejerce y se encuentra al frente de los fogones.

MONTANA
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Lugar:
Málaga
Dirección
Compás de la Victoria, 5.
Teléfono
952 651 244
Web
restaurantemontana.com
Cierra
Domingos noche y lunes
Estilo
Cocina creativa malagueña

La carta de Montana se adapta perfectamente al espacio donde nos encontramos, es decir, se fusiona con la decoración y el entorno. Un lugar tan luminoso y con tantos espacios verdes requiere de una cocina también muy cromática y de toques creativos. Richard ha diseñado una serie de platos de cocina actual y moderna pero sin dejar a un lado los productos y los sabores de la cocina malagueña. Una carta que interpreta muy bien Carlos.

Costilla de Angus

La cocción a baja temperatura de la costilla le otorga una melosidad muy delicada a la carne que resalta todo su sabor debido a su perfecta caramelización. El acompañamiento de las patatas kimchee refuerza todavía más los sabores de la carne.

De todos los platos que tuve ocasión de probar, me gustó mucho como entrante la ensalada de bogavante con un toque malagueño y encurtidos por ese delicado y finísimo puré de tomates rosa que llevaba y que reforzaba los encurtidos, y el ceviche de lubina con jengibre, por su conseguido equilibrio entre la fortaleza de la raíz y la suavidad de sabor del pescado en crudo. Sobre la ensaladilla rusa de Montana nada que objetar, en la línea de la rusa de Richard, jugosa y perfecta de temperatura. Pero quizá el plato más sorprendente de la carta, no por su originalidad, pues es uno de esos platos clásicos que están y obran en poder de nuestro televisivo cocinero malagueño, las vieiras con papada, alcachofas y turrón, es por su radicalidad sápida y su textura uno de los de la carta que no podemos perdernos. Tampoco podemos dejar pasar la costilla de Angus caramelizada y hecha a muy baja temperatura. Es este uno de los platos pensados para los amantes de las carnes que gustan de un final dulzón en cada bocado. Otro de los aspectos que me hicieron disfrutar de la comida fue el maridaje que José Urdiales hizo para estos platos, comenzando con una cerveza roja artesana hecha en Manilva por el método champanoise y que tenía seis meses de barrica, cerveza que acompañaba muy bien los entrantes. Para la vieira un vino capaz de sobrepasar a las alcachofas, Ferrari Perla, un espumoso de Trento de Chardonnay, y para la carne otro atrevimiento que resultó genial, un blanco de Gramona, Gesamí.

Granizado al cuadrado

Un postre muy colorista y además muy muy refrescante. La composición del mismo es a base de sandía, melón al mojito y piña. Una sabrosa manera de comer fruta osmotizada.

Pepe Nalda lo tiene claro, hay que volver a situar a Montana entre los grandes restaurantes malagueños y camino lleva de conseguirlo. La calidad de la cocina, el buen servicio y la bondad de los precios lo propician.

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