Bagazo, la cocina de siempre

Bagazo, la cocina de siempre
SUR

La carta es una clara readaptación de los platos más característicos de la cocina tradicional

Enrique Bellver
ENRIQUE BELLVER

Bagazo apenas lleva un par de meses con sus puertas abiertas y ya se ha empezado a hablar de este restaurante como uno de los espacios gastronómicos más interesantes que hoy podemos encontrarnos fuera del circuito gastronómico del centro de la ciudad o del Soho.

Lo cierto es que su ubicación, en pleno paseo marítimo en la zona de Huelin, lo saca de ese circuito, a cambio, claro está, de las inmejorables vistas que se disfrutan desde las mesas. Se trata de un lugar donde la playa manda y mucho, y donde el aparcamiento es un inconveniente. Pero dejando a un lado estos imponderables, Bagazo bien merece una visita por muchos y positivos motivos.

Bagazo Málaga

Dirección, teléfono y web:
P.º Marítimo Antonio Machado, 60; 952327023; bagazomalaga.com
Cierra:
Domingo noche y lunes
Precios:
Las bravas de Aitor: 6,90 €; Mejillones: 12,90 €; Ventresca a la brasa: 19,90 €

Para empezar, el local se ha convertido en un restaurante que cuida hasta el más mínimo detalle, responsabilidad de Fadua Amrani, Luis Miguel García y Aitor, quienes se esfuerzan por que el cliente se encuentre cómodo y a la vez disfrute de una cocina diferente. Sin tener que romper una línea de precios muy ajustada, en Bagazo nos vamos a encontrar con una carta donde la cocina tradicional se ha readaptado muy bien y se presenta con un aire de modernidad muy atractivo para un público joven con ganas de probar sabores diferentes. Siguiendo unas propuestas muy mediterráneas, pero sin dejar de hacer algunas concesiones a otras culturas alimentarias, para empezar y compartir nos vamos a encontrar una correctísima y a la vez sugerente ensaladilla rusa con huevo rallado y patata machacada que en boca da mucho juego por su delicado sabor. Unas patatas bravas que conservan su piel para engrandecer y combinar mejor los sabores picantes con el de la propia patata y unas sardinas ahumadas en aceite y acompañadas de manzana verde y ponzu de naranja. Creo que es uno de los entrantes mejores que podemos encontrar en la carta a pesar de que los mejillones con gazpachuelo figuren entre las propuestas más atractivas, aunque no me acabaron de gustar por su exceso de sal y la desajustada combinación de texturas y sabores que nos encontramos en el plato. El gazpachuelo no está hecho para servir como caldo de fondo de unos moluscos.

El apartado de pescados sigue en esa línea de mediterraneidad que caracteriza los entrantes y tanto el calamar en su jugo con un toque de oloroso como la ventresca de atún a la brasa con un mojo de pimientos verdes asados son y están a la altura de lo que se espera de una cocina de estas características. Las carnes ya son propuestas más internacionales que abarcan desde las clásicas costillas a la BBQ o un 'ssam' de panceta a baja temperatura hasta una hamburguesa de ternera de Guadarrama con pan brioche. Personalmente me agrada que en la carta de Bagazo los tartares ocupen un espacio distinto al de los pescados o las carnes, ya que de esta forma estamos realzando su presencia. Para los que gustan de un tartar más heterodoxo, entonces el de solomillo ahumado con un toque de bourbon es genial.

Otra de las características que más me gustaron de este restaurante es la división de espacios que se ha hecho y en la zona de bar, pues hay dos barras pensadas para ofrecer una coctelería muy en boga actualmente y que está siendo muy bien acogida por la clientela de esta casa por su originalidad.