Cervezas del mar

Cervezas del mar

JUAN JOSÉ RIVAS AAGESEN

Si alguna vez os han hablado de vinos blancos con «notas a mar», no lo dudéis, es el marisco. Con la cerveza hay incluso valientes que fabrican con agua de mar, que, la verdad, habiéndola de manantial o de la red que tratar con facilidad es una rareza al nivel de ordeñar cucarachas.

Siendo rigurosos, solo hay un estilo histórico de cerveza que sea salado, Gose, con una tradición de más de 1.000 años gracias al agua salina de los acuíferos de la ciudad alemana de Goslar.

Hasta aquí la relación de la cerveza y la mar, bueno, aunque haya valientes como mis amigos, los artesanos cerveceros responsables de Puente Nuevo, proyecto alumbrado en Ronda en enero de 2017, que se han aventurado a dejar fermentar y madurar un lote de cerveza artesana en las profundidades marinas de la costa de Estepona.

Buscaban una temperatura constante (16 grados), sin luz, y la encontraron a 20 metros de la superficie. Bien pensado, no es necesario consumo eléctrico ninguno en un sector en el que la factura de la luz es dolorosa por contaminante y costosa. Esta única Pale Ale Marina de 5 grados está a puntito de salir a un mercado muy exclusivo. Y para colofón de curiosidades, los peces de la zona utilizan estas bateas submarinas para protegerse de los depredadores de mayor tamaño. Jenny Heredia y José Manuel Cózar han emprendido una aventura de la que ya hay experiencias en el mundo del vino, de donde ellos proceden, pero son pioneros con este proyecto cervecero. Y fuera del mar, en tierra firme, José Manuel preside la asociación de cerveceros artesanales malagueños que está por crearse, burocracias infinitas mediante. Asociación no ya necesaria, sino imprescindible para que productores, hosteleros y distribuidores estemos en el mismo barco y rememos juntos en la misma dirección. Vaya, manejo de la retórica marinera de nivel 'Bob Esponja'.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos