Los bombones más clásicos se actualizan

:: sur
/
:: sur

Trapa renueva sus 'Bombonísimos' mirando a la receta original y a los gustos del siglo XXI

E. BELLVER.

Fundada en 1891 por los monjes trapenses, Trapa es una de las firmas chocolateras más antiguas, icónicas y queridas de nuestro país. Una empresa pionera y 100% española que hace tres años inició un nuevo rumbo de la mano de una familia palentina que quiso invertir en su tierra.

Desde que se pusieran de moda en la década de 1960, los 'Bombonísimos' (una selección de bombones de gran tamaño) han acompañado la marca Trapa convirtiéndose en santo y seña de la casa y en un básico en el mueble bar de muchos hogares españoles. Ahora, y como fruto de la nueva etapa de modernización de la empresa y de su potente inversión en I+D, presentan una receta renovada, basada en la original que hacían los monjes trapenses de forma totalmente artesanal pero adaptada a los nuevos gustos y corrientes. Para empezar, están elaborados sin gluten ni grasa de palma, buscando la línea saludable. También se ha trabajado en los rellenos para que se derritan a una temperatura inferior (unos 32º C), lo que hace que se deshagan en contacto con el paladar ofreciendo un sabor mucho más intenso e inmediato. En definitiva, y como se suele decir, una explosión de sensaciones y placer en boca.

La caja de 'Bombonísimos' de Trapa incluye 11 referencias, entre las que se encuentran clásicos de la marca y bombones de nueva creación. Entre los primeros destacan el mandorla, cuyo relleno, un praliné de almendras caramelizadas, es pura herencia de los primeros monjes trapenses que se instalaron en el monasterio de San Isidro de Dueñas (Palencia) allá por 1891. También el praliné latte, otro icono de la marca a base de chocolate con leche relleno de praliné de avellana; el arancio, una mezcla perfecta entre una finísima crema de naranja y chocolate negro, y el sí o no, un bombón de chocolate negro relleno de praliné de avellana y un corazón de avellana entera.

Entre los nuevos sabores se encuentran el frutti di bosco bianco, de chocolate blanco relleno de gel de frutas del bosque; el ragolato bianco, de crema de fresa, y el nocciolato bianco, una versión de otro bombonísimo icónico a base de chocolate blanco en lugar de con leche. Los nuevos 'Bombonísimos' se presentan en una caja de diseño renovado y con una estética minimalista.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos